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LOS IMPRESENTABLES

RODOLFO RAMIREZ SOTO



Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
www.lenguajedemujer.blogspot.com
mujerdeniebla29@yahoo.es


Rodolfo Ramírez Soto. Poeta nacido en Bogotá en 1973. Autor de del libro de poesía Tintasangre (Casa de Poesía Silva – Funcreta Ediciones / Bogotá, 2003) Fundador de la experiencia literaria alternativa LOS IMPRESENTABLES. Director del TALLER DE POESÍA CIUDAD DE BOGOTÁ, adscrito a la Red Nacional de Escritura Creativa: RELATA. Textos, reseñas y artículos suyos han sido publicados en revistas como: Golpe de Dados, Ulrika, Revista Casa de Poesía Silva y Puesto de Combate -Colombia-; La Jornada Cultural -México-; Nuevo Amanecer -Nicaragua-; Sujeto Almado -Venezuela-; El Amanecer -Estados Unidos-.

J. R: Rodolfo bienvenido, empecemos a hablar de tus inicios en la literatura, de esos primeros textos si aún los tienes, si se publicaron o se desecharon, cómo fue el apoyo de tu familia en esta carrera literaria.
R.R.S: Lo que le debo a la familia es el amor a la lectura y el cariño por los libros. En casa de la abuela el mueble de la biblioteca tenía puertas, esas puertas se podían cerrar con llave y además tenían espejos. Era un mueble que intrigaba y a su contenido solo se podía acceder con el permiso de la abuela. A veces pasaba entonces que me quedaba allí parado observado por mi propio reflejo y preguntándome el por qué de tanto misterio. En las tardes, algunas tardes no todas, la abuela se sentaba al lado de la biblioteca, me llamaba, abría el mueble, sacaba un libro y se ponía a leerme. Así conocí “Las Mil y una noches” y así me inicié en la obra de Julio Verne y Emilio Salgari.
Una de las primeras cosas que recuerdo haber escrito fue un poemita para una niña por allá a los 12 años. Luego descubrí a la niña burlándose del poema con sus amigas. Esa fue mi primera relación con el público y con la crítica literaria. Valga decir que tal relación no ha cambiado mucho al día de hoy. Ese y el resto de textos primerizos sucumbieron en el tiempo, fueron un aprendizaje que llevo hoy en día en mí pero que jamás se publicaron. Aunque valga decir que soy más bien de los escritores que publican poco, mucho de lo que he escrito no creo que vea la luz.
J.R: La lectura y la escritura van de la mano, cuéntanos de esos primeros libros que leíste y de los libros que leías en la adolescencia.
R.R.S: Luego de los autores ya mencionados apareció en mi vida Robert Louis Stevenson, con “La Isla del Tesoro” en particular, por esos días también tuve la fortuna de que a mis manos llegaran libros que leí con fruición como “La Vorágine” de José Eustasio Rivera, “La otra raya del tigre” de Pedro Gómez Valderrama y finalmente “Cien años de soledad”. Al final de la adolescencia empiezo a leer poesía y empiezo por un autor cuestionado por muchos pero que resulta mi puerta de entrada a la poesía, el uruguayo Mario Benedetti.
J.R. ¿Qué son los Impresentables y en qué va ese proyecto?
R.R.S: Los Impresentables es un proyecto que nace en el año 2007. En principio pretendía ser una columna que me habían pedido para un periódico regional y su idea era, y aún es, difundir el trabajo de tantos escritores emergentes que al publicar con editoriales independientes, o auto-publicarse, terminan curiosamente no siendo presentados, o siendo impresentables, en tanto que sus libros se les quedaban almacenados en las mismas cajas en las que los habían empacado en la imprenta. Con el tiempo el proyecto adquirió un cuerpo más robusto y hoy en día es una iniciativa que trabaja en cuatro frentes: la difusión, la creación, la edición y el encuentro. La difusión la hacemos en nuestra página web, que por el momento se encuentra en etapa de rediseño, y en nuestro blog que se encuentra alojado en la plataforma virtual del diario El Tiempo. La creación la apoyamos dictando talleres, en la actualidad Los Impresentables hace parte de la Red Relata así como de la Red de Escrituras Creativas de IDARTES y además, junto con la Escuela de Creación Artística COMPAZ, el Taller Virtual de Escritores, la Editorial Babilonia y el escritor Raúl Harper, dictamos un Diplomado de Creación Literaria. La edición y el encuentro son frentes que marchan a un ritmo diferente en tanto que requieren mayor tiempo de maduración y de gestión.
J.R ¿Qué libro regala con frecuencia?
R.R.S: A mi me cuesta regalar libros porque una vez que los compro ya no quiero entregarlos. Sin embargo, un título que siempre tengo presente a la hora de dar un obsequio es “Opio en las nubes” de Rafael Chaparro Madiedo
J.R ¿Qué libro no leería o no recomendaría leer?
R.R.S: Ninguno. Creo que cada quien debe relacionarse libremente con los libros que se le van presentando en su camino y cada quien va decidiendo a cuáles les dedica su tiempo y a cuáles no.



J.R Eres un escritor que tiene facilidad para escribir poesía y has incursionado con la narrativa.
R.R.S: Leyendo a Paul Valéry aprendí que la poesía y la narrativa son los límites extremos de un solo lenguaje que es el lenguaje literario. En tanto límites es natural que se den entre las dos diversas maneras de relaciones y no resulta extraño para un escritor, es más creo incluso que resulta saludable, andar por los innumerables caminos que se ponen a su alcance en esta relación.
J.R ¿Qué opinas de los premios de poesía, has ganado alguno?
R.R.S: En general creo que los premios resultan siendo una oportunidad para los autores. Desde la simple oportunidad, o excusa, de sentarse a escribir y terminar ese poemario que anda a medias, hasta la oportunidad de tener algo de visibilidad y de recibir dinero por su oficio. No obstante, como todo en la vida, y esto lo aprendí de Rilke, tienen sus dos caras y hay que tener mucho cuidado de no creer que un premio te da el aval como poeta o te pone por encima de los demás, existen muchas contingencias que pueden determinar que un premio se lo gane tal personaje en detrimento de tal otro. Yo particularmente he participado en todos y no he ganado ninguno.
J.R. ¿Cómo empiezas a construir un libro? ¿Cuál de tus obras sería tu favorita?

R.R.S: Depende. Los libros de poesía son más intuitivos y la verdad pocas veces me doy cuenta de que he empezado a escribirlos. Sin embargo, en el proceso les voy dando una unidad y me voy enfilando a un aspecto particular sobre el que quiero reflexionar. El proceso en narrativa es mucho más razonado, desde el principio tengo claro lo que quiero escribir, lo que pretendo decir allí y cómo. En este momento me entretengo mucho con un librito, una colección de cuentos que estoy escribiendo y que espero que salga este año, o por mucho el próximo, y que se titula “Suicidio Limitada”. Ese es mi favorito por estos días.
J. R Alguna vez perteneció a un taller literario.
R.R.S: Sí, a muchos. En la Universidad Nacional tomé un curso de apreciación de poesía latinoamericana que dictaba Harold Alvarado Tenorio. Luego, en la Casa de Poesía Silva, tomé todos los que pude, el primero fue con Jaime García Maffla, después tomé talleres con Eduardo Escobar, Mario Rivero y Miguel Méndez Camacho, entre otros. Fue una experiencia muy enriquecedora en tanto que me ayudó a definir mi idea de taller y a diseñar el modelo de taller que me parecía más pertinente y productivo.
J.R ¿Se hacen los escritores en los talleres de literatura?
R.R.S: No. El escritor se forma en la vida y en su relación con ella y con la misma literatura. Es un proceso individual en el que nadie le puede ayudar. Los talleres, los buenos talleres, brindan herramientas, un grupo de amigos y acaso lecturas que iluminan, poco más. Depende de cada quien el uso que dé a esos elementos. Raymond Carver, por ejemplo, solo sabía que quería escribir pero no sabía cómo arrancar, de no ser por el taller que tomó con John Gardner quién sabe que hubiese pasado con él en la literatura.
J.R ¿Qué le ha aportado Relata (Red nacional de talleres de escritura creativa), a la literatura colombiana?
R.R.S: RELATA me ha permitido entrar en contacto con un grupo amplio de gente con la cual tenemos en común el amor por la literatura. Conocer a los coordinadores de taller y sus diferentes experiencias, algunos lo tienen muy complicado para sacar sus talleres adelante, así como a los asistentes de taller, cuando he tenido la oportunidad de hacer acompañamientos, me demuestra que el aporte de RELATA a la literatura colombiana es mantenerla viva y demostrar lo amplia que es. La literatura no es solo escribir, es formar identidad cultural, construir mejores seres humanos, dar una opción distinta a tantos en medio de un país que no brinda muchas opciones. Eso es lo que aporta RELATA.
J.R Finalmente que le recomendarías a los jóvenes que quieren ser escritores.
Les haría la misma recomendación de Rilke, que creo que ya dio las mejores recomendaciones para un joven escritor. No estar tan pendientes de lo que los demás piensan de sus textos. Preocuparse más por realizar buenas lecturas que por publicar. Y si ya han descubierto, con absoluta certeza, que la literatura es lo suyo, entonces no creerle mucho a los mayores y creer más que nada en ellos mismos.


Más reseñas literarias en:
www.demoliendo.com

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