jueves

LOS COMUNEROS RENACEN EN SANTANDER


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso.
mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com


Hernando Ardila González nació el 14 de febrero de 1958, es abogado penalista de profesión, sin embargo desde hace muchos años es escritor y gestor cultural. En esta última labor se ha desempeñado como director y por qué no decirlo, como líder de la nueva gesta comunera, es decir, lidera desde el 2007 el encuentro literario internacional denominado: “ Vuelven los comuneros”, como un homenaje a las raíces libertarias del Gran Santander.

En Colombia existen muchos encuentros y festivales literarios, pero este encuentro tiene una particularidad y es su itinerancia, que lo hace resaltar entre los demás. Los poetas y escritores invitados al encuentro que acuden de muchas regiones de Colombia y también de otros países, llevan su poesía por diferentes municipios de Santander, van desde Bucaramanga, Girón, la metafórica Barichará, El Socorro y por supuesto El Cañon del Chicamocha, entre muchos otros. En todos estos lugares dejan su literatura y sobre todo reviven la historia comunera.

Hernando Ardila después de su experiencia por varios encuentros internacionales, supo que era necesario crear algo propio, a pesar de las dificultades económicas que se presentan en este tipo de proyectos. A lo largo de estos nueve años con el encuentro se han generado semilleros de escritores en los diferentes municipios a donde ha llegado el festival literario.

Hernando escribe a partir precisamente de su carrera de derecho, por que cree firmemente en la democracia y en la constitución, tanto así que su primer libro de llamó: Te quiero con democracia.
 
 


En este sentido Hernando seguirá adelante con su obra literaria haciendo énfasis en la igualdad de los seres humanos, en el respeto y sobre todo en la memoria de los pueblos, que es nuestra memoria. Así que para el 2016, la versión X vendrá con mucha más fuerza tratando de llevar este encuentro itinerante a Santander, Norte de Santander y Venezuela, como una manera de recorrer los pasos de nuestros antepasados luchadores y valientes. Ahora esperemos que muchas instituciones públicas y privadas se unan a esta labor de recuperación de la memoria. Por ahora lose dejo con una muestra literaria del autor.
TE QUIERO CON DEMOCRACIA
(Si somos base de la Sociedad... por qué no ser base de la Democracia?
Te Quiero con Democracia
Porque somos más que dos
por dentro y fuera de casa
somos iguales tú y yo.
No tenemos constitución
más actuamos por consenso
y al surgir contradicción
convocamos referendo
para consultar la razón
el corazón y la piel
y contamos hasta tres
para tomar decisión.
Eso sí, sin proselitismo
que impide pensar y contamina.
Sin sensacionalismo
que mimetiza la mentira.
Sin manzanillismo
que al tirano lo maquilla.
Y sin mercantilismo
que se compra las conciencias.
Como también si encuestas
que parecen de otros planetas.
Sin presión para militar, una propuesta
de engaños y de entregas
y de violencias sin tregua.
Te Quiero con democracia
y nuestra mesa es redonda
no hay último ni primero
sino diferencia armónica.
Te Quiero con democracia
y con igual compromiso
pues yo ordenaré la casa
mientras tú vas al partido
y mientras consigo el sustento
tú jugarás con los niños
si sales a trabajar
cocinaré... aunque sean solo fritos.
Te Quiero con democracia
haremos fiestas los dos
iremos a la taberna
a bailar nuestra canción
para luego en algún hostal
embriagarnos de pasión.
Te Quiero con democracia
sin posición subyugante
al momento de intimarnos
somos iguales amantes.
Subes...
y tu cadera gobierna
Subo...
y cada gana incontenible tú me entregas
luego juntitos de lado
mirándonos a los ojos
el éxtasis lo sellamos
entre infinitos abrazos
repartiendo utilidades
de nuestro amor consumado
y si aún nos quedan ganas
las bebemos hasta saldarlas
con igual aporte y empeño
hasta que nos sorprenda, el alba.
Te Quiero,
¡Te Quiero con Democracia!
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EL PROBLEMA DE LA FE, SEBASTIAN TOGNOCCHI



Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
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El autor independiente  Sebastián Andrés Tognocchi, nos presenta su primer libro de la que dice ser una triología:  EL PROBLEMA DE LA FE - Pacto de Vida". Sebastian quien ya es conocido por la  Saga Ragnarok, nos presenta una novela que nos enfrenta a nuestras creencias, tema recurrente de la folosofía moderna.

Creer o no creer sería la cuestión mimetizando  un poco a Shakespeare. El problema de la fe se hace más profunda en estos tiempos donde debemos contrastar la creencia de un ser superior y sus origenes con miles de versiones salidas de las diferentes religiones, además de la teorías espirituales y cientificas que a diario podemos encontrar sobre el origen de nosotros mismos,  y por supuesto sobre las posibles hipótesis del final de la humanidad.

Creer en un ser superior es algo práctico, tendremos una vida eterna y este sin sabor de la vida solo sería una etapa corta para aprender y purgar nuestros pecados, pero y si Dios no existe, si no hay nada después de la muerte solo un vacío inmenso, y si tanto sufrimiento y  cohibiciones no tuvieran sentido.

Todas estas dudas sobre creer en algo o simplemente declararse ateo, nos plantea el autor argentino Sebastian Tognocchi en su novela, que será presentada muy pronto también para los lectores colombianos.

 La profesora en letras Marcela Cortadi también nos interroga: "¿Es más aceptable ser crédulos en nuestra cultura universal? ¿Es más útil ser incrédulos? ¿O es más tranquilizador creer en la promesa de que la vida no se termina con la simple muerte física? ¿Existe, en definitiva, la vida después de la muerte? Las teorías sobre la reencarnación construyen en esta trama el motivo de la dicotomía creer-no creer que inquieta a los personajes, los confronta unos con otros y los inserta, sin que ellos atinen a evitarlo, en un mundo desconocido de aparentes conspiraciones" y además ella agrega: "Esta es una novela para  reflexionar sobre las creencias del ser humano, para ahondar en las propias creencias, y también, porque la literatura es experta en esto, para hacer realidades las ficciones que nos inventamos. Para creer en lo increíble, para tener fe… fe, en lo incomprobable.

Esperamos muy pronto el lanzamiento de la novela EL PROBLEMA DE LA FE - Pacto de Vida, por ahora los dejo con un abre bocas.

SINOPSIS:
¿Es, la fe, un don de Dios? ¿O es, en efecto, un acto humano? ¿Hasta qué punto son los hombres responsables de su fe?

Marco Santilli, un respetable psicólogo de la ciudad de Buenos Aires, es llamado para estudiar el caso de Anahí, una niña huérfana en adopción con llamativos problemas de comportamiento. Seducido por la posibilidad de enfrentarse a lo increíble, terminará por desatar una historia que pondrá a prueba la capacidad y las creencias del lector, anteponiéndolo al interrogante más profundo del pensamiento humano: ¿con qué nos encontraremos al final de nuestros días?

Sebastián A. Tognocchi (Buenos Aires, 23 de Agosto 1984), es Licenciado en Ciencia Política, Técnico en Comercio Exterior, Coordinador General de OMEGA Producciones & Gira de Bares, y escritor. En el año 2014, Editorial Luhu -de Alcoy, España- lanza a la venta en Europa “Saga Ragnarök - Liberación”, el primero de los tomos de una trilogía nórdica de su autoría que relata las aventuras de un príncipe vikingo en su desesperado intento por salvar a su esposa de una aparente muerte inevitable.



miércoles

LIBERTAD BAJO PALABRA PARA LOS RECLUSOS EN COLOMBIA

 
 
 
 
 

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
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En Colombia a través del programa RELATA (Red Nacional de talleres de escritura creativa), se desarrolla un proyecto que pretende motivar la escritura creativa (cuentos y poemas) en los reclusos de los diferentes centros penitenciarios, este programa de denomina LIBERTAD BAJO PALABRA. El programa tiene la propuesta de llevar a los centros penitenciarios a talleristas, que no solo enseñen sobre literatura, sino que tengan la capacidad de escuchar y encaminar las historias que cada participante quiere contar como es natural en su estado de prisión, y llevarlo a escribir de manera literaria.

En Colombia existen aproximadamente 14 talleres en las cárceles en los departamentos de Antioquia, Atlántico, Huila, Meta,Norte de Santander,Quindío,Santander y el Valle. Y cuyo coordinador general es el reconocido poeta José Zuleta Ortiz.

En Pamplona se inició este año en el centro carcelario de hombres, donde el grupo educativo del INPEC seleccionó a los estudiantes con mejor comportamiento, que ya venían interesados en el tema literario. Muchos de ellos en las primeras sesiones quieren contar la historia que los llevo a estar en prisión, pero además la literatura los lleva a escribir sobre su infancia y adolescencia; en un principio historias de vida que para la mayoría son amargas. Otros escriben sobre sus sueños y anhelos, sobre el aprecio renovado por la vida y por supuesto el tema predominante es la libertad.

Allí se comprende el privilegio que es tener un cuaderno y un lápiz para poder escribir, todo se valora desde allí adentro y eso lo dejan plasmados en sus textos, que en su mayoría van dirigidos a sus padres o a sus hijos.

El programa Libertad Bajo Palabra incentiva a los reclusos publicando los mejores textos producidos en los centros penitenciarios en la Antología Fugaz de Tinta que se pueden encontrar en muchas de las Biblioteca Públicas del país, los invito a que lean estas historias y conozcan más del programa.
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lunes

LOS IMPRESENTABLES

RODOLFO RAMIREZ SOTO



Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
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mujerdeniebla29@yahoo.es


Rodolfo Ramírez Soto. Poeta nacido en Bogotá en 1973. Autor de del libro de poesía Tintasangre (Casa de Poesía Silva – Funcreta Ediciones / Bogotá, 2003) Fundador de la experiencia literaria alternativa LOS IMPRESENTABLES. Director del TALLER DE POESÍA CIUDAD DE BOGOTÁ, adscrito a la Red Nacional de Escritura Creativa: RELATA. Textos, reseñas y artículos suyos han sido publicados en revistas como: Golpe de Dados, Ulrika, Revista Casa de Poesía Silva y Puesto de Combate -Colombia-; La Jornada Cultural -México-; Nuevo Amanecer -Nicaragua-; Sujeto Almado -Venezuela-; El Amanecer -Estados Unidos-.

J. R: Rodolfo bienvenido, empecemos a hablar de tus inicios en la literatura, de esos primeros textos si aún los tienes, si se publicaron o se desecharon, cómo fue el apoyo de tu familia en esta carrera literaria.
R.R.S: Lo que le debo a la familia es el amor a la lectura y el cariño por los libros. En casa de la abuela el mueble de la biblioteca tenía puertas, esas puertas se podían cerrar con llave y además tenían espejos. Era un mueble que intrigaba y a su contenido solo se podía acceder con el permiso de la abuela. A veces pasaba entonces que me quedaba allí parado observado por mi propio reflejo y preguntándome el por qué de tanto misterio. En las tardes, algunas tardes no todas, la abuela se sentaba al lado de la biblioteca, me llamaba, abría el mueble, sacaba un libro y se ponía a leerme. Así conocí “Las Mil y una noches” y así me inicié en la obra de Julio Verne y Emilio Salgari.
Una de las primeras cosas que recuerdo haber escrito fue un poemita para una niña por allá a los 12 años. Luego descubrí a la niña burlándose del poema con sus amigas. Esa fue mi primera relación con el público y con la crítica literaria. Valga decir que tal relación no ha cambiado mucho al día de hoy. Ese y el resto de textos primerizos sucumbieron en el tiempo, fueron un aprendizaje que llevo hoy en día en mí pero que jamás se publicaron. Aunque valga decir que soy más bien de los escritores que publican poco, mucho de lo que he escrito no creo que vea la luz.
J.R: La lectura y la escritura van de la mano, cuéntanos de esos primeros libros que leíste y de los libros que leías en la adolescencia.
R.R.S: Luego de los autores ya mencionados apareció en mi vida Robert Louis Stevenson, con “La Isla del Tesoro” en particular, por esos días también tuve la fortuna de que a mis manos llegaran libros que leí con fruición como “La Vorágine” de José Eustasio Rivera, “La otra raya del tigre” de Pedro Gómez Valderrama y finalmente “Cien años de soledad”. Al final de la adolescencia empiezo a leer poesía y empiezo por un autor cuestionado por muchos pero que resulta mi puerta de entrada a la poesía, el uruguayo Mario Benedetti.
J.R. ¿Qué son los Impresentables y en qué va ese proyecto?
R.R.S: Los Impresentables es un proyecto que nace en el año 2007. En principio pretendía ser una columna que me habían pedido para un periódico regional y su idea era, y aún es, difundir el trabajo de tantos escritores emergentes que al publicar con editoriales independientes, o auto-publicarse, terminan curiosamente no siendo presentados, o siendo impresentables, en tanto que sus libros se les quedaban almacenados en las mismas cajas en las que los habían empacado en la imprenta. Con el tiempo el proyecto adquirió un cuerpo más robusto y hoy en día es una iniciativa que trabaja en cuatro frentes: la difusión, la creación, la edición y el encuentro. La difusión la hacemos en nuestra página web, que por el momento se encuentra en etapa de rediseño, y en nuestro blog que se encuentra alojado en la plataforma virtual del diario El Tiempo. La creación la apoyamos dictando talleres, en la actualidad Los Impresentables hace parte de la Red Relata así como de la Red de Escrituras Creativas de IDARTES y además, junto con la Escuela de Creación Artística COMPAZ, el Taller Virtual de Escritores, la Editorial Babilonia y el escritor Raúl Harper, dictamos un Diplomado de Creación Literaria. La edición y el encuentro son frentes que marchan a un ritmo diferente en tanto que requieren mayor tiempo de maduración y de gestión.
J.R ¿Qué libro regala con frecuencia?
R.R.S: A mi me cuesta regalar libros porque una vez que los compro ya no quiero entregarlos. Sin embargo, un título que siempre tengo presente a la hora de dar un obsequio es “Opio en las nubes” de Rafael Chaparro Madiedo
J.R ¿Qué libro no leería o no recomendaría leer?
R.R.S: Ninguno. Creo que cada quien debe relacionarse libremente con los libros que se le van presentando en su camino y cada quien va decidiendo a cuáles les dedica su tiempo y a cuáles no.



J.R Eres un escritor que tiene facilidad para escribir poesía y has incursionado con la narrativa.
R.R.S: Leyendo a Paul Valéry aprendí que la poesía y la narrativa son los límites extremos de un solo lenguaje que es el lenguaje literario. En tanto límites es natural que se den entre las dos diversas maneras de relaciones y no resulta extraño para un escritor, es más creo incluso que resulta saludable, andar por los innumerables caminos que se ponen a su alcance en esta relación.
J.R ¿Qué opinas de los premios de poesía, has ganado alguno?
R.R.S: En general creo que los premios resultan siendo una oportunidad para los autores. Desde la simple oportunidad, o excusa, de sentarse a escribir y terminar ese poemario que anda a medias, hasta la oportunidad de tener algo de visibilidad y de recibir dinero por su oficio. No obstante, como todo en la vida, y esto lo aprendí de Rilke, tienen sus dos caras y hay que tener mucho cuidado de no creer que un premio te da el aval como poeta o te pone por encima de los demás, existen muchas contingencias que pueden determinar que un premio se lo gane tal personaje en detrimento de tal otro. Yo particularmente he participado en todos y no he ganado ninguno.
J.R. ¿Cómo empiezas a construir un libro? ¿Cuál de tus obras sería tu favorita?

R.R.S: Depende. Los libros de poesía son más intuitivos y la verdad pocas veces me doy cuenta de que he empezado a escribirlos. Sin embargo, en el proceso les voy dando una unidad y me voy enfilando a un aspecto particular sobre el que quiero reflexionar. El proceso en narrativa es mucho más razonado, desde el principio tengo claro lo que quiero escribir, lo que pretendo decir allí y cómo. En este momento me entretengo mucho con un librito, una colección de cuentos que estoy escribiendo y que espero que salga este año, o por mucho el próximo, y que se titula “Suicidio Limitada”. Ese es mi favorito por estos días.
J. R Alguna vez perteneció a un taller literario.
R.R.S: Sí, a muchos. En la Universidad Nacional tomé un curso de apreciación de poesía latinoamericana que dictaba Harold Alvarado Tenorio. Luego, en la Casa de Poesía Silva, tomé todos los que pude, el primero fue con Jaime García Maffla, después tomé talleres con Eduardo Escobar, Mario Rivero y Miguel Méndez Camacho, entre otros. Fue una experiencia muy enriquecedora en tanto que me ayudó a definir mi idea de taller y a diseñar el modelo de taller que me parecía más pertinente y productivo.
J.R ¿Se hacen los escritores en los talleres de literatura?
R.R.S: No. El escritor se forma en la vida y en su relación con ella y con la misma literatura. Es un proceso individual en el que nadie le puede ayudar. Los talleres, los buenos talleres, brindan herramientas, un grupo de amigos y acaso lecturas que iluminan, poco más. Depende de cada quien el uso que dé a esos elementos. Raymond Carver, por ejemplo, solo sabía que quería escribir pero no sabía cómo arrancar, de no ser por el taller que tomó con John Gardner quién sabe que hubiese pasado con él en la literatura.
J.R ¿Qué le ha aportado Relata (Red nacional de talleres de escritura creativa), a la literatura colombiana?
R.R.S: RELATA me ha permitido entrar en contacto con un grupo amplio de gente con la cual tenemos en común el amor por la literatura. Conocer a los coordinadores de taller y sus diferentes experiencias, algunos lo tienen muy complicado para sacar sus talleres adelante, así como a los asistentes de taller, cuando he tenido la oportunidad de hacer acompañamientos, me demuestra que el aporte de RELATA a la literatura colombiana es mantenerla viva y demostrar lo amplia que es. La literatura no es solo escribir, es formar identidad cultural, construir mejores seres humanos, dar una opción distinta a tantos en medio de un país que no brinda muchas opciones. Eso es lo que aporta RELATA.
J.R Finalmente que le recomendarías a los jóvenes que quieren ser escritores.
Les haría la misma recomendación de Rilke, que creo que ya dio las mejores recomendaciones para un joven escritor. No estar tan pendientes de lo que los demás piensan de sus textos. Preocuparse más por realizar buenas lecturas que por publicar. Y si ya han descubierto, con absoluta certeza, que la literatura es lo suyo, entonces no creerle mucho a los mayores y creer más que nada en ellos mismos.


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sábado

SE PUEDE VIVIR DE LA POESÍA FERNANDO DENNIS

Fernando Dennis

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso

Hace un tiempo salí a caminar con el poeta Fernando Dennis con la intención de preguntarle acerca del título que ostentaba como: “el mejor poeta de Colombia”, título que por supuesto fue dado por quienes lo conocen y lo leen, y publicitado por sus amigos y hasta por el mismo, pero no inmerecido gracias al libro “La criatura invisible en los crepúsculos de William Turner” publicado en 1997.
Al poeta Dennis lo conocí como ocurre muchas veces por casualidad, y desde la realidad virtual intercambiamos impresiones sobre la poesía y en general sobre la literatura, es entonces cuando me envía el libro “El vino rojo de las sílabas”, escrito en el 2007. Este poemario está estéticamente bien escrito y además resulta conmovedor para lectores que buscan un encuentro con la exaltación del arte, la música y los sentimientos profundos del ser humano.

MÚSICA
No solamente has sido música para encontrarte. 
También tu canto enrojeció los bosques donde fui forastero, 
donde bebí el agua dormida que reflejaba tu desnudez 
y los campos de uvas azules. 
Recuerdo que tu música en esas florestas era una piel. 
Música de Vivaldi, violines rojos, 
canciones de amor eterno, rojos aposentos para la ternura. 
Todos los pájaros de esta isla solitaria saben que tu música 
arrulla el silencio de la memoria mientras duermes. 
y arde el rocío 
arden en la sombra de tu cuarto los felinos. 
Otra vez los gatos volvieron a tu sueño. 
Recuerdo aún que albos eran al llegar la noche.
En los muros, en los tejados, 
las aves vigilan la luz de tu ventana, 
el sonido de tu voz 
reflejando el tiempo en los cristales.

Caminando por la calle séptima en Bogotá, mientras él buscaba con afán algunos libros que quería llevar para México en su viaje próximo;le preguntaba como hace un poeta para vivir de su poesía en Colombia, me confeso que no siempre fue así, muchos años estuvo en Bogotá escribiendo, leyendo y resistiendo los problemas diarios, pero gracias a algunos mecenas que creyeron en su poesía tuvo momentos holgados que le permitieron dedicarse solamente a escribir.

Además afirma que él no escribe para vender libros, esto llegó por que cada libro que ha escrito tiene vida propia, una especie de destino, el libro escoge a sus lectores, mientras él como escritor lo hace para crear un universo particular, una mitología privada, manifestaba Dennis, él seguía preguntado en cada librería, mientras yo esperaba el momento de tomar el café que hace más de una hora me había prometido. A todas las librerías donde entraba lo saludaban con cariño, los libreros tenían la expresión de quién ha visto de nuevo a un viejo amigo.

Llegamos por fin a un cafecito de un centro comercial, el poeta tenía una nueva preocupación, llevar pronto a arreglar su reloj que se le había quedado varado, saludaba a todos y se sentía muy cómodo entre las preguntas de algunos transeúntes  le hacían sobre su siguiente libro, la entrevista le era un poco indiferente.

Siempre me ha intrigado de cada poeta como llegan las palabras al papel, Fernando Dennis respondió a esta pregunta con una premisa que me sorprendió mucho; mientras otros autores hablan del rigor de la lectura y la disciplina a la hora de escribir, Dennis cree que no hay métodos, su única rutina a la hora de crear poesía es tomar nota de memoria, una especie de dictado celestial y en otras ocasiones es simplemente sentarse a escribir como si una voz ajena a la suya le susurrara los versos al oído, como una especie de amanuense del lenguaje, dice él mismo.

Fernando Dennis, ha ahondado en libros anteriores en temas como el arte, los colores, la estética de la formas, pero que se visibiliza con mucha más profundidad en el libro “La geometría del agua”, de ese libro me confeso que está escrito en un tono muy antiguo, aunque se considere un testigo de su tiempo; pero es un libro que básicamente está matizado por los colores de Ciénaga, Magdalena de donde es oriundo, de las impresiones de su niñez y de sus recuerdos de la pinturas de William Turner.

Finalmente me llevó al stand donde se estaba presentando su más reciente libro, allí conocí a su editor y a un amigo suyo que hacía las veces de diseñador e ilustrador de algunos de sus libros, ya lo esperaban para la presentación . Pero una pregunta quedó en el tintero, la opinión que le merece el comentario que circula en los pasillos de la literatura, de que Fernando Dennis es un nuevo Raúl Gómez Jattin, comparación que no entiendo del todo, ¿por ser de la Costa Colombiana?¿por vivir en Bogotá entre penurias y poesía? ¿o por la estética de su obra?.

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