lunes


 Lauren Mendinueta del tiempo, un paso

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com
   
 

Lauren
 
 



Hablar de Lauren, mejor; hablar de la poesía que hace y vive Lauren Mendinueta, es hablar de distancia, de viajes, de perseguir sueños y de la belleza de Lisboa donde vive hace más de cinco años, pero también de una Colombia llena de sueños a la que ella ve mejor desde lejos.
Esta ensayista y poeta barranquillera, eligió un lugar para vivir y no hablo de Colombia o Portugal. Este lugar es más difícil de encontrar y una vez instalados allí no hay tiquete de regreso, este lugar es la poesía. Precisamente en esta ocasión hablaremos de Lauren como poeta y de su libro: “Del tiempo, un paso” que mereció el VII Premio César Simón de poesía en el año 2011 y el favoritismo de la autora.
Su primer poema le da título al libro, “¿Quién alejó de mí aquellos dones que me pertenecían?/¿Por qué se fueron contra mi voluntad hasta el nunca-jamás?/¿O fui yo misma la que huyó a espaldas de un sátiro mentiroso, y las promesas traicionadas se exiliaron en una esquina recóndita?/Me pregunto si no seré una fugitiva de mis propios dones,/si este deseo de nada no será el principio de otro nacimiento. Nos muestra a una poeta profunda, en cada palabra, nos da cuenta de lo mucho que añora a esa tierra que dejo atrás y de lo mucho que se interroga por ese abandono necesario a los suyos. Y sin embargo nos traza un camino lleno de esperanzas y sueños que se cumplen dándonos una frase que extiende la mano a la nueva vida.
Lauren tiene la fuerza de derrumbarlo y construirlo todo en cada verso, de dominar cada elemento en que están contenidas las formas de su poesía, de ser la dueña de la palabra y fundirse en ella. “Tengo ganas de azotar a la noche/hasta verla sangrar/Deseo hasta el infinito/poseer algo que jamás se entregue”.
A través de su libro Del tiempo, un paso, la poeta nos habla de sus sismos interiores de cómo los transforma con la palabra en grito, en desahogo y como el poema puede ser también un campo de batalla para el autor. “No tiene por qué bastar/Pretendo gritar, gritar hasta perder la voz/Volver a ser pequeña,/ir hacia atrás,/hasta los tiempos en los que sólo podía expresarme con llanto/ y a nadie asombraban mis bramidos absurdos”.

Del tiempo, un paso, es un libro dividido en seis partes: “Deseo de nada”, “La Vida puede no estar aquí”, “Si fuera posible, el amor”, “Vistas sobre el tajo”, “Encallar en el Egeo” y “Estantigua”.
Los diálogos constantes con la poesía y con los poetas, son diálogos sinceros, de esa palabra moldeada en el corazón en su apuesta por la poesía por las mil voces que se cruzan en el oficio eterno de la palabra. Lauren es una poeta inquieta por la vida y por las decisiones que se deben tomar en ella, sin embargo en cada verso puedo percibir que nunca ha contemplado el abandono de la escritura, es más ha hecho de ella una amiga que la acompaña en cada paso.

Aquí una muestra poética:

HAY SÓLO UN TIEMPO
¿Hoy que vives entre cosas cotidianas
te olvidas de aquella época ilustre
cuando a tus pies tuviste la poesía?,
me pregunta desde un poema Raúl Gómez Jattin.
Asustada yo no me detengo a contestar.
Dice el evangelio que allí donde está el tesoro
reposa el corazón.
¿Será por eso que quien soy
no concuerda con lo que Soy?
Decidirme por lo que no me agrada.
Pensar en el futuro como si creyera en él.
Temeridad.
Hay sólo un tiempo para ser,
para hacer. Hacerse. Hágame. Hágase en mí.
Ya no me hago. No puedo hacerme.
Me dejo hacer por lo cotidiano.
Me harta el final del día
y no hay esperanza que me ilusione más allá del lunes.
Me siento como una enamorada
que persigue a su compañera infiel, la poesía,
de antro en antro,
buscando la ocasión de darle una bofetada
para regresar con ella a casa y lamerle los pies.
Aunque sé que la verdad es otra
porque en realidad nunca salgo a buscarla
soy la infiel,
la amante egoísta y ególatra
que se deja manosear en los bares.

MUERTE CIVIL DE LA POETA
Para Gisela Mejía
El amor, dijo la poeta, es toda la vida para mí.
Y así abandonó la escritura,
renunciando a lo suyo como lo haría una camarera.
Creyó que hacía falta ser otra para que la amaran.
Por la noche tomaba un somnífero para dormir bien
como cuando la poesía era toda su vida.
Por el día se ocultaba para que nadie la viera escribiendo sobre
otra mujer
(especialmente para no verse a sí misma traicionando su
renuncia).
Aunque le avergonzaba, ella seguía en su oscura tarea
porque al escribir sobre la vida de la otra
podía intercambiar las exigencias cotidianas por las del amor.
Después se divorció y con el divorcio fue su muerte civil
y la lenta resurrección de su alma.
BALADA POP
i
¿Que cuántos poemas de amor soy capaz de escribirte?
Mírate al espejo amor, tú eres la medida de mis versos.
Un pájaro sobre el árbol visto tan azul se ve, tan sosegado.
Tú no eres un pájaro amor, pero podrías volar.
¿Te atreverías a preguntar una vez más? Tú eres mi medida,
amor.
Coro
Si puedes imaginar un mundo sin autobuses es que no me
quieres.
Hay demasiados aviones en el cielo, pocos barcos de papel.
Yo te ofrezco lo más escaso, amor, barcos de papel.
i i
Una vez en Brasil me llevaste hasta un barranco,
querías que reconociera una calle con nombre de escritor.
Qué confundida me dejaste amor, yo quería volar.
No reconocía nada, yo quería volar sobre el barranco.
¿Te atreverías a preguntar una vez más? Tú eres mi medida,
amor.
(Coro)

5
Eres el extranjero, el apátrida,
el que nació en el mundo y morirá en Lisboa.
Eso has dicho.
Por eso cuando escuchas la jubilosa melodía
que da las seis en el campanario de San Roque
tu alma vuela hasta las campanas de San Nicolás,
hasta aquel templo del Caribe que levanta sus torres
a un cielo que tú mismo te has negado.
Entonces quisieras morir,
juntar el que fuiste con el que serás.
Pero no lo haces,
no te mueres.
Aunque podrías hacerlo,
no te mueres.

6
Porque los otros temen al tiempo
y tú no.
Porque los otros son árboles caídos
donde revienta el silencio y la podredumbre
y tú no,
por eso y por nada,
viniste a vivir en esta ciudad.
Lisboa abrevadero y gran estuario
donde nada se repite, excepto el todo.
Lisboa cárcel,
cerrada y abierta al mar.
Ciudad de belleza monótona
la que tú elegiste.
Tabaquería tan frágil como el mundo
y todavía más. Lisboa.
Por eso y por nada,
viniste a vivir en esta ciudad.
UNA VENTANA AL EGEO
Me asomo a la ventana
que dejó entreabierta el poema.
Es triste mirar hacia atrás
y sentir sobre los hombros
el peso de lo irrepetible.
No volveré a cumplir treinta
en la isla griega de roca desnuda,
ni volveré a tararear Nunca en domingo
aquella tarde de abril
en la que me cegaba
la rara avis de la luz egea.
La ventana terminará por clausurarse
y los días inolvidables de mi vida
quedarán como siempre
del lado que me excluye.

9
Porque alguna vez Dios tendrá que acordarse de mí,
alguna vez tendrá que oírme.
Un día me arrastraré por la casa para estrenar alas nuevas,
abriré el pico al infinito, hablaré con gorjeos,
y tú escucharás mi canto por tu presencia mutilada.
Ese día vendrás a cuidarme y me enseñarás todo lo que de ti
olvidé.
Cuando mis alas sean fuertes te subiré en hombros
y con el cuerpo entero y alado iluminaremos la luna.
Desde arriba te mostraré el mundo que en mi penar de
estantigua me fascinó.
Y en pleno firmamento, mochuelos, murciélagos y buitres
te dirán cuánto te añoraba.
Llorarás conmigo porque comprenderás que no quería
defraudarte,
que tenía que pagar con tu lejanía el alto precio de existir.
Ese día el alma libre de la gravedad del cuerpo,
de las paredes rugosas, de las puertas cerradas,
deshaciéndose, volverá a su principio,
y tú ya no tendrás que irte porque yo volveré a ser Lauren,
nada más Lauren,
y nunca habrá otra estantigua que sacuda el aire al pasar.

Lauren Mendinueta.
Barranquilla, Colombia en 1977. Ha publicado seis libros de poesía y una biografía de Marie Curie. Una antología de sus versos, con el título Poesía en sí misma (2007), fue publicada por la Universidad Externado de Colombia.
 
El libro La vocación suspendida (2008) recibió en España el VI Premio Internacional de Poesía Martín García Ramos.
En el año 2005 vivió en México con una Beca de Residencia Artística concedida por el Ministerio de Cultura de Colombia y el Fondo Para la Cultura y las Artes de México (FONCA.
Su poesía ha sido traducida al ingles, italiano, ruso, alemán y francés. Su nombre está incluido en antologías tanto en Europa como en América. Actualmente vivo en Lisboa.
Ha ganado numerosos premios. Dentro de sus libros se destacan: Carta desde la aldea (poesía), Inventario de ciudad, prólogo de Álvaro Mutis, Donde se escoge el pasado (poesía), Marie Curie, dos veces Nobel (biografía) Panamericana, Bogotá, Colombia, 2004, Autobiografía ampliada (poesía), Poesía en sí misma (poesía), selección de Antonio Sarabia, La vocación suspendida (poesía), prólogo de Jon Juaristi, Point de Lunettes, Sevilla, España, Vistas sobre el Tajo /Vistas sobre o Tejo. Edición Bilingue español-portugués. Ilustraciones de Luisa Bomba. Ediciones Fabula Urbis, Lisboa, Portugal, 2011, Del tiempo, un paso (poesía), Denes editores, Valencia, España, 2011, UM PAÍS QUE SONHA (Cem anos de poesia colombiana), Assírio & Albim, selección y prólogo de Lauren Mendinueta, traducción de Nuno Júdice, Lisboa, Portugal, 2012.
 
 

miércoles



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Mujeres que escriben como hombres
La voz de la escritora Pilar Quintana.

Johanna Marcela Rozo Enciso

mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com

Pilar Quintana

Este título resulta claramente machista, pero fue en alguna ocasión el título que le dio la escritora caleña Pilar Quintana a uno de sus conversatorios; inquieta y cansada de la pregunta de siempre “es su literatura femenina o feminista”; (Pilar Quintana autora de libros como, Cosquillas en la lengua 2003, Conspiración iguana 2009 y Coleccionistas de polvos raros 2010), concluyó sobre esta pregunta que no existe la literatura femenina, solo existe la literatura.

Pilar Quintana se gradúo de comunicadora social, ha viajado con el firme anhelo de ser libre, detesta los horarios de oficina y aunque alguna vez trabajo en una agencia de publicidad, ha decidido como filosofía de vida la literatura. En aquella ocasión renunció, vendió todo y se dedicó a vivir y a escribir, rodeada de una Cali violenta de donde surgió una novela que puso en el correo y se fue a recorrer el mundo, empezando por sur América y terminando en países como India y Australia.
A su regreso a Colombia, decide ir a vivir a una aldea en el Pacifico colombiano, donde no hay bancos, ni tráfico, ni nada más que el mar y una hermosa tierra de pescadores. Donde encuentra el espacio perfecto para escribir sus novelas y para vivir lejos de las turbulencias de la ciudad.
Pilar Quintana escribe Coleccionistas de Polvos Raros una obra con un telón de fondo como la Cali de finales de los ochenta, cuando todas las clases sociales tenían que ver con el narcotráfico y los Rodríguez Orejuela eran señores respetados invitados a todos los eventos importantes de la Cali, cuenta también que cuando el imperio cae, todos viven en una ciudad deprimida y con la negación absoluta de haberse relacionado con ellos en un acto de doble moral, pero además nos habla de una historia de amor no correspondido entre una trepadora social y un hombre de buena posición social.
Pilar Quintana cuenta de su experiencia como libretista de televisión en la serie Cartas a Harrison, allí aprendió la forma efectiva para contar historias, la exigencia que el medio tiene en la creación de conflictos y estructuras dramáticas le sirvió como escuela a la hora de escribir cuentos y novelas. Y precisamente en la visita que hace a Pamplona comparte sus conocimientos con un taller de creación de libretos para televisión invitada por el Taller Rayuela de Relata Pamplona.
Pilar en taller de libreto

El tono de sus cuentos es claramente diferente, tal vez por que es directo, audaz, y sincero. Toca temas de mujeres libres pero también de mujeres presas por la violencia sexual, sin tener un tono de denuncia, logra atrapar al lector desde la primera línea y deja un sabor amargo en algunos finales muy bien logrados. En cuentos como La Violación deja más incógnitas que certezas y con una pesadumbre en el lector, aquí un fragmento:
“Con la señora a duras penas si conseguía una erección que le permitía penetrarla. Era ahí cuando empezaba el verdadero martirio porque nunca alcanzaba la excitación suficiente para venirse. Horas y horas de darle a ese cuerpo de carne abundante y floja que aullaba debajo de él. Si la oscuridad era absoluta y la tocaba lo menos posible, podía imaginarse que la señora era la niña. Entonces se venía al instante”.
En sus cuentos el lenguaje es ágil y las acciones producen en el lector una serie de imágenes que pueden llegar a ser cinematográficas. Sus personajes casi nunca tienen nombre tal vez por que puede ser una historia que le pudo pasar a cualquier lector desprevenido. ¿Cuántas veces le han preguntado si ha sido fiel?. Este de alguna manera es el tema del cuento Una segunda oportunidad:
“Volví en la última lancha. Donaldo llevó mi maletín hasta la cabaña, me besó y me puso delante unas copas. Había preparado cebiche de pescado. Siempre que vuelvo de viaje me pregunta si le sigo siendo fiel. Esta vez le dije que no”.

Pilar Quintana nació en Cali, Colombia en 1972. Estudió comunicación social en la Universidad Javeriana de Bogotá. Luego de graduarse trabajó como libretista de televisión y redactora de textos para publicidad. Viajó tres años por el mundo y a su regreso a Colombia se radicó en el Pacífico colombiano, donde vive actualmente.

Ha publicado las novelas Cosquillas en la lengua (Planeta, 2003), Coleccionistas de polvos raros (Norma, 2007; El Aleph, El Cobre, 2010) y Conspiración iguana (Norma, 2009), además de cuentos en revistas y antologías de Latinoamérica, España, Italia, Alemania, Estados Unidos y Filipinas. Escribe la columna literaria de Gaceta, el suplemento dominical del periódico El País (Colombia).

En 2007 fue elegida como uno de los 39 escritores menores de 39 años más destacados de América Latina por el Hay Festival. En 2010 su novela Coleccionistas de polvos raros recibió el premio La Mar de Letras, otorgado por el festival La Mar de Músicas de Cartagena, España. En 2011 representó a Colombia en el International Writing Program de la Universidad de Iowa.

Reseñas publicadas en:
www.redyaccion.com



OSCAR SCHOONEWOLFF ROMERO
EL ARBOL DE LA PALABRA
Oscar Shoonewolff Romero


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso

mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguaje.blogspot.com


A propósito de la feria del libro de Cúcuta que va del 3 al 8 de septiembre, quiero destacar la participación de autores regionales, que han dedicado vida y esfuerzos en el fortalecimiento de la memoria literaria de Norte de Santander. Oscar Shoonewolff Romero se presentará con su obra poética el 4 de septiembre a las 7 de la noche en la Biblioteca Julio Pérez Ferrero.
Oscar Shoonewolff Romero nació en Usaquen Cundinamarca en 1953. De abuelos alemanes que llegaron como inmigrantes a esta patria. Vive desde niño en Cúcuta, frontera colombo-venezolana. Y es allí en el ardor de esta ciudad calentana que se forma como poeta. Ha permanecido inédito por voluntad propia, se niega a creer en el reconocimiento que a tantas letras y plumas desgasta. Y en un acto de rebeldía por la década de los 70, abandona la facultad de derecho para dedicarse a la poesía.
Lo que más recuerda Oscar es su infancia, la que vivió con sus padres, hermanos y abuelos. Ha estos últimos los recuerda contándole historias maravillosas de Alemania, de su infancia allí.
Es a los nueve años donde descubre el mundo mágico de la escritura y reconoce con más pasión la fuerza de los libros, el deleite de las letras y el poder de la palabra. Cada día, en cada recital, en cada oportunidad nos recuerda que el todavía conserva el asombro y que aún tiene nueve años, edad mágica que marco su vida.
Uno de sus libros publicado por el grupo de poetas de Cúcuta en Ediciones Pirata de Calidad, titulado Al ojo próximo, cuya edición solo alcanzó cinco ejemplares como un acto y edición simbólica. Texto que sale a la luz como desafío a las grandes editoriales que no publican poesía y que creen más en las ventas que en la belleza de la palabra.
En Al ojo próximo Oscar Schoonewolff presenta un libro en tres partes la primera: Vuelo de pájaros errantes, la segunda: El Rostro que te mira y por último Memorias del olvido. Poemas que reflejan la soledad, la existencia de millones de personas que viven en esta tierra, que pasan y no se miran, no sospechan la presencia del otro, sentencian la indiferencia, la indolencia ante el poeta.
Y de nuevo en este libro lleno de símbolos, en la contraportada, Oscar retrata en dos líneas su vida: “Vivió en un bosque de latidos para llenarse de astros; falleció en el año 2006 el 14 de agosto. Siempre tuvo 9 años”. Esta muerte simbólica Oscar la concede a sus retractores, a los editores que rechazan las obras, a los gobiernos locales, departamentales y nacionales que nunca apoyan un proyecto y mucho menos una publicación cultural, a ese público que no compra textos, que no asiste nunca, que no se entera jamás de los hombres y mujeres que dedican su vida a embellecer el mundo con poesía. Pero para alegría de sus amigos, esta muerte solo fue teórica, y hoy todavía contamos con su poesía y con su trabajo en los talleres literarios. Barquito de papel y el árbol de la palabra son algunos de los talleres de creación literaria que dirige para niños y niñas de 28 municipios de Norte de Santander. Su dedicación y preocupación por motivar a los niños a leer y a escribir ha sido incansable.
MUESTRA POÉTICA
Vuelo de pájaros errantes
Cuando se nos cae un libro
Hay palabras que nos buscan
Para dejar de ser letra impresa
Y convertir el viaje en río que abre cauce
Con silencio y cantos de nubes
En vuelo de pájaros errantes.
Ellas transpiran sortilegios
Hurgando abismos
En el gozo de andar a fuego y aire
En el aire que respiras.
Las desnudamos con abrasadora cacería
Que en su desnudez conservan
Los desnudos de la piel.
Otra vez en los ojos del gato una palabra más
Donde a bordo navegamos
En raíces de barro con sobresaltos de olvidos.
No debemos llevar los nombres puestos
Que cada quien los adivine
Aprendiéndonos en rutas siderales
En las raíces del sueño.
Huellas de viento
Tengo mis manos fuera de las palabras
Han recorrido cuerpos de secretos enigmas.
Tallan preciosas piedras
Que trazan causes de siembras.
Cuando aprenden las texturas vegetales
Escudriñan silenciosos
Sueños que nombran
Huellas de viento
Antiguas ceremonias.
De un sol que descifra abecedarios cósmicos
Conocen la soledad del silencio.
Palpitan amaneceres de sombras
En la raíz del viento.
Vuelo circular de las aves del fuego.
Beben el cáliz de la flor
La simiente de la tierra húmeda
La iluminación del asombro.
Tempestuosas en puertos cardinales
Son aurora de primavera
En la dulce embriaguez del canto.
Bajo la lluvia de un jueves de mayo.
Regresan a la corteza de los días
Aprendiendo la textura del sueño.
Se extrañan en la ausencia de la palabra.

El rostro que te mira
Orilla del navegable río
Silencio de la celeste aurora.
Abismo de la palabra
Desbordamiento y limo
Canto y tempestad.
Aroma del viento
Fruto en el labio.
Asombro de la estrella noche
Rumor del fuego descubierto.
Resplandor del relámpago
Arco que tensa la luz de la memoria.
Saeta que atraviesa lo mirado
Savia de la sombra.

Adentro irradia fuego
En la lejanía el horizonte es abismo.
Conmueve la exacta geometría del viento.
Camino que bifurca en secretos manuscritos
El prodigioso acento de la voz.
Mas yo sé que todo privilegio alaba.
Noche de astros
Universo iluminado.
Adentro irradia fuego.

La aurora circular de los silencios
Preguntó al ojo del oráculo
La eterna finitud del canto.
Será signo del laberinto
La pisada de la bestia.
Mantén el tiempo
En el vuelo del gavilán
En el del colibrí.
La palabra compartida
El caudaloso río del asombro
En la estación del deseo.

Oscar Schoonewolff Romero, fue delegado ante el ministerio de Cultura para la Red de Organizaciones Culturales de la infancia ROCIN de 1989 a 1992. Fundador del taller infantil Barquito de papel. Coordino el Cine Club el Gatopardo de la UFPS. Fundador de la asociación de escritores de Norte de Santander. Con su taller El árbol de la palabra realizó en televisión el programa la cajita de los sueños. Segundo lugar en el Concurso Nacional de Poesía AURELIO ARTURO en 1992. Ha escrito los libros de poesía: Vuelo de pájaros errantes, Al ojo próximo, El silencio de la semilla, La siesta del camaleón y El vendedor de pájaros. Fue homenajeado por todo una vida dedicada a la literatura en el Festival de Poesía de Cúcuta en el 2007. Invitado al festival de poesía de Riohacha en 2010.

viernes


 
 
 
 

CORTOLETRAJES HISTORIAS COMUNES PARA GENTES CORRIENTES

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com


El autor pamplonés *Luis Fernando Luna Maldonado, otras veces a dado muestra de creatividad, irreverencia y profundidad con trabajos por todos conocidos. Quién no se ha tropezado alguna vez por las calles de Pamplona con su obra hecha en baldosas antiminas, Victoria; en un compromiso con su país natal.
Con papel higiénico ilustrado muestra que no es necesario una editorial para publicar, invadió con este proyecto las cafeterías, las calles, las mesas y sobre todo las mentes y corazones que esperamos cada mes una nueva edición así sea en el mundo virtual.
Pero, Luis Fernando Luna pintor, publicista y escritor no deja de sorprendernos como artista integral, hoy nos presenta su última apuesta por el arte Cortoletrajes un libro como el mismo lo dice de historias comunes sobre gentes corrientes.
Un libro de 38 relatos cortos que cuenta sobre la vida común que usted y yo como espectadores podemos tener, el amor insertado en los muchos años de convivencia que se acaba tras una carta que tal vez no sirva de nada, aunque como diga unos de sus personajes “se deje media cama, la silla vacía del comedor, el puesto en el sillón (con el control del televisor que siempre fue suyo)”, o el sentimiento de un tatuaje impregnado en la piel como recuerdo eterno de un amor fallido que nos dice en esa voz femenina sin nombre “Qué ingenua como si grabando sus letras se sellara una garantía eterna de nuestra relación”, personajes que se reinventan frente al amor o el sexo en una banca de cualquier ciudad com ocurre en su relato La señora si quiere.
Luis Fernando Luna
Las pequeñas muertes de la cotidianidad, un todo en el que vivimos entre el afán del trabajo, de las conversaciones, de los eventos convencionales, un todo de vida real, que nosotros como espectadores de nuestras propias vidas no alcanzamos a percibir, pero que el autor Luis Fernando Luna no solo da cuenta de ello sino que lo relata con tranquilidad, sin artificios de escritura, sin tonos dramáticos, por el contrario cuenta de la vida de sus personajes inmersos en lo habitual, en la vida misma que es ahora en este instante en el que estamos aquí. Cada personaje nos recuerda a los que fuimos o lo que somos, y la falta de entendimiento de los unos con los otros, Luis Fernando Luna nos muestra sin ningún pudor como se nos pasa la vida queriendo vivir, en vez de vivir cada momento en lo corriente, en el día a día.
El tono fresco de cada relato y de cada escenario, personajes que surgen con todos sus conflictos humanos que cuentan de forma modesta su propia sabiduría, lo que puede pasar entregando una pizza, pidiendo alguna comida en una café o en una fiesta de cumpleaños.
En la escena diaria que nos muestra el escritor, la profundidad va más allá del texto que nos pone de frente con nuestras actuaciones y experiencias.
La ciudad en estos Cotoletrajes puede ser cualquiera, Pamplona, Bogotá, Madrid, el personaje uno de nosotros.

Aquí una muestra:

Plumas para tres

Desde su ventana y con la luz apagada, el señor Prosperus mira cómo dos ciudadanos de la calle se disputan la manta de plumas que él recién ha tirado en la acera, ahí, al lado del contenedor de basura; ese acto de quitarse de encima lo que aún pudiera servir pero que ya no, lo hace simplemente porque le chiflaba una nueva. Se acomoda las gafas para que la oscuridad le deje ver mejor, sin entender muy bien por qué aquellos hombres en su indigencia están
dispuestos a perder -según sus crecientes manoteos- algo de piel o de cabellos por conquistar ese tesoro que tal vez les salve de ese invierno de cuchillo.
El señor Prosperus mira su reloj y se va a dormir pues se hace tarde. Esta noche, sin entender muy bien por qué, él descansará con renovada placidez.

miércoles

POR LOS CAMINOS DEL CIELO DE LA MANO DE PILAR LOZANO


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla292@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com
La escritora y periodista *Pilar lozano, quien estuvo de visita en Pamplona a finales de 2011, nos habla para Red y Acción de su libro Los caminos del cielo, un viaje por la historia de la aviación en Colombia. Publicado por Panamericana: “Los pioneros de la aviación en Colombia fueron unos verdaderos héroes al implantar un medio de transporte que recién se estaba dando a conocer. Es la historia de hombres que venciendo el miedo se lanzaron a una desconocida aventura. Se atrevieron a volar en aviones sin frenos, con ruedas tan delgadas como las de una bicicleta o con descomunales flotadores. Aprendieron a aterrizar y acuatizar en ríos, laderas y pantanos. Fueron a dar una y otra vez de narices contra árboles y montañas, y en el conflicto con el Perú defendieron a Colombia.”
 

¿Qué la motivo a escribir de la historia de la aviación en Colombia? R. Desde hace años Santiago Suárez- mi compañero- amante de la Aviación tenía esta inquietud y me la contagió. Él se encargó de gran parte de la investigación y logró que yo me enamorara de los personajes Daza, Boy y Méndez Rey. Pensé que su historia me hubiera gustado conocerla en el colegio. ¿Por qué nadie me habló de ellos? , me pregunté varias veces.
¿Fue difícil conseguir información sobre los pioneros de la aviación, en algunos casos prácticamente desconocidos para la historia del país?
R- No tanto difícil pero si demorada. Hay buenos archivos de periódicos y aun hay testigos vivos de esa época. Logramos contactar a varios de ellos. Hicimos, además, varios viajes para reconocer los lugares que fueron escenarios de esta historia.
¿Haciendo está investigación tuvo muchas anécdotas, podría contarnos algunas?
R- El encuentro con Marina Daza - hija menor- de Camilo Daza, fue un momento especial y emocionante. Ella guarda tesoros de su padre- el pito con el cual espantaba los pájaros- y documentos originales como dibujos sobre aerodinámica y aeronáutica.
¿ Qué es lo que más destacaría del aviador pamplonés Camilo Daza?
R- Su interés en desarrollar una aviación colombiana, formar pilotos y técnicos aeronáuticos para no depender de otros países. Para él la aviación era indispensable para el desarrollo del país y para integrar a su departamento.
¿ Que opinión le merece que no exista un Museo de la aviación en Colombia, o al menos un Museo que reconozca la labor de Camilo Daza?
R- Es notorio el olvido en que se tiene a Daza. Es un nortesantandereano que hizo grandes aportes en la construcción de este país y es poco lo que se valora su esfuerzo. En la primaria todos los niños deberían conocer su vida y su obra.
¿En Pamplona, tuvo la oportunidad de conocer los restos del avión de Camilo Daza, que impresiones tuvo?
R. Me produjo sentimientos contradictorios. Por una parte fue emocionante ver piezas de los aviones y objetos que pertenecieron a él. Pero a la vez se siente un vacío pues la colección es pobre. No refleja la historia completa de este personaje.
¿Todas las historias del libro Los caminos del cielo son reales, o hay parte de ficción?
R. Son reales. La ficción esta en elementos secundarios, en detalles que dan vida a personajes que siempre nos han mostrado estáticos.
¿Qué aceptación ha tenido el libro entre el público joven?
R. Ha faltado promoción pero los que han tenido la oportunidad de leerlo han quedado fascinados con la historia. Los atrapa.
¿ Cuál es su parte favorita del libro?
R. Todo lo relacionado con Camilo Daza. Me encantan las personas que luchan por cumplir sus sueños. Muchos de los jóvenes que lo han leído comentan lo mismo.
¿ En que nuevos proyectos está trabajando ahora?
R. Por agüero no cuento mis proyectos sino cuando están casi en la etapa final…Pienso que si los cuento antes se pueden frustrar.
¿ Cómo escritora asociada de Relata (Red nacional de talleres de escritura creativa) como ve el panorama de lectura y escritura nacional?
R. Con la red he tenido la oportunidad de viajar por todo el país y he podido constatar que hay muchos colombianos con deseos de escribir, de contar sus historias. El acceso a los libros, en ciertas regiones, es aun difícil.
Finalmente, una invitación para leer este libro Los Caminos del Cielo.
R. Los caminos del cielo es una historia de héroes reales, de aventureros que merecen un reconocimiento por haber aportado a la construcción del país. Es un libro de sorpresas, de aventuras, de momentos difíciles. Sus protagonistas corrieron muchos riesgos para cumplir sus sueños. Volar en un país lleno de montañas, sin pistas para aterrizar, en aviones rudimentarios, no fue tarea fácil.
* Pilar Lozano Nació en Bogotá en 1951; estudió periodismo. Su primer libro fue Socaire y el Capitán loco, un cuento infantil que surgió mientras realizaba una crónica a bordo de un buque oceanográfico. Desde entonces combinó los dos oficios. Ha publicado 17 libros, la mayoría para niños y jóvenes: La estrella que le perdió el miedo a la noche; Turbel, el viento que se disfrazó de brisa; Colombia, mi abuelo y yo; El violinista de los puentes colgantes... El último, Así vivo yo, recoge historias de vida de niños de distintas regiones del país.
Varios cuentos y crónicas suyos se han publicado en compilaciones como Cuentos y relatos de la literatura colombiana, de Luz Mary Giraldo (2005) y Antología de grandes reportajes colombianos, de Daniel Samper (1990).
Desde hace más de 25 años es corresponsal, independiente, en Colombia del diario El País de España y colaboradora ocasional de sus publicaciones El País Semanal y Babelia.
Se ha especializado, además, en el tema de infancia y conflicto, lo que reflejo en el libro La guerra no es un juego de niños.
En los últimos años una actividad importante ha sido para ella la realización de talleres, sobre crónica y cuento en el programa Relata y de periodismo responsable con Medios para la paz. También en bibliotecas, colegios y fundaciones, sobre promoción de lectura y escritura en el aula.
Ha sido jurado de varios concursos de cuento a nivel regional y nacional y, en Colombia y otros países -Alemania, España, Holanda, Italia, México, Brasil, Costa Rica, Ecuador-, ha sido invitada como ponente a foros y seminarios. Ha recibido premios periodísticos: Vida y obra al mérito periodístico del Círculo de Periodistas de Bogotá (CPB), dos premios de Periodismo “Simón Bolívar”, el premio de Crónica “Julio Chaparro”. También, en 2004, una beca de creación literaria del Ministerio de Cultura y otra, en 2008, de crónica periodística de la Fundación Avina.