sábado

LA HISTORIA DETRÁS DEL CUENTO


ENTREVISTA A SANTIAGO DÍAZ


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso.

En mi adolescencia conocí los cuentos de Santiago Díaz, los leía todas las semanas, me emocionaron tanto que empecé a coleccionarlos; los recortaba y los pegaba en mi cuaderno de notas,  que todavía conservo como recuerdo intacto de mis primeros pasos por la lectura.

El nombre del autor – Santiago- era tan solo una designación; pero podía imaginar al autor como un hombre sensible y profundo, que capturaba lectores a través de esa novedosa técnica del cuento dibujado. Santiago hablaba en sus cuentos de la condición humana, de la filosofía de la  cotidianidad, del amor, la familia, el afecto. Sus obras llenas de color salían publicadas en el periódico “El Tiempo” cada domingo y hoy podemos encontrar parte de su obra en la red.

Y gracias a las redes sociales, podemos conocer un poco más de Santiago Díaz, artista plástico de profesión.  


J.R ¿Recuerda la primera vez que escribió un cuento dibujado?


Cuentos Dibujados tuvo su prehistoria: se trataba de breves historietas en blanco y negro publicadas en la última página del ya desaparecido periódico bogotano “La Prensa”. Se llamaban “Un cuento como éste”, y el primero narraba la dualidad de un lector que conseguía por fin el libro deseado, era de lujo, pero cuando lo tuvo en sus manos no quiso leerlo para que no se le gastara.
En aquellos años, con un grupo de compañeros de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional, hacíamos algo de humor gráfico y también historietas. Pero el espacio que me asignaron en La Prensa era muy grande para hacer algo de humor gráfico y muy pequeño para hacer una historieta completa, (el tamaño tradicional era una página) así que decidí escribir historias breves, como cuentos ilustrados que gustaron mucho. La sección terminó un año después por falta de presupuesto.
Luego vino un intermedio, dos o tres años que no escribí porque no publicaba, fue un error, porque era una época muy creativa y debí haber recogido esas historias, por lo menos en bocetos.
El primer cuento dibujado en color fue sobre un ratón que no tenía nariz y hablaba todo chistoso: “Do tego dadiz”, decía con tristeza. No encontró trabajo en ningún circo y no encontró ningún cuento en donde colarse y volverse leyenda.

J.R ¿Cómo se dio el proceso de publicación?



De niño leía periódicos, especialmente los días domingos, la sección de historietas. En El Tiempo, Las Aventuras, con personajes como Tarzán, El Fantasma, Olafo, Educando a Papá, Lorenzo y Pepita y otros más, que venían en un cuadernillo especial dentro de las Lecturas Dominicales. Y en el Espectador leía Los Monos, que era más dirigido a los niños (con personajes de Disney, Ferdinand, Garfield, Popeye, Calvin y Hobbes y colombianas como Los Marcianitos y Los Cuidapalos). Como me gusta dibujar, obviamente llegó un momento en que soñaba publicar mis propias caricaturas. Cuando estaba terminando mi carrera, trabajaba como ilustrador independiente en El Tiempo. Iba personalmente a entregar los trabajos y un día la secretaria del departamento de Diseño (a quien habían encargado conseguir una historieta) me preguntó:

–¿Usted hace historietas?

–Sí, le respondí, como quien no quiere la cosa.

–Tráigala mañana, pues el que tenía ese espacio “se colgó” y necesitamos publicar.

Al otro día no llevé nada, pues aunque soñaba publicar una historieta, no había hecho ni siquiera una muestra para que los editores o los lectores tuvieran una idea de la historia o del personaje (eso sucede a menudo). Pero al rato la secretaria me llamó y dijo “quiubo de la historieta, aquí la estamos esperando”, entonces entendí que el asunto era en serio (lo de las historietas es algo muy serio), así que me tocó colorear una de la historietas que había hecho para “La Prensa”, la del ratón, la llevé y les gustó, la insertaron, pero le faltaba algo muy importante: fue cuando el diseñador me pregunta: “¿Cómo se llama la historieta?” Había pensado en todo, menos en el nombre, y ya entraba a impresión, así que la bauticé con el nombre del género: “Cuentos Dibujados”, dije, porque no iba a tener un personaje principal, o más bien el personaje era el cuento mismo. Luego pregunté: “¿Traigo más?” “Claro”, me dijeron y así fueron 14 años de publicación dominical.

A través de esos años la sección de historietas o comics o “monos” se redujo, pues era muy costosa la impresión por aparte, la integraron dentro del cuerpo del periódico grande en medio de otras secciones, lo cual fue un error pues en ese momento se empezaron a perder los lectores infantiles: si no se cosechan lectores, ¿quién va a leer periódicos dentro de 20 años? Desafortunadamente los periódicos colombianos han seguido la pauta de la prensa norteamericana, que le apuesta más al internet y a lo electrónico, pero con mi trabajo en los Cuentos Dibujados descubrí que EN COLOMBIA LOS NIÑOS SÍ LEEN, muchos de mis lectores ya son grandes, como tú, crecieron con esas historias y a nivel periódicos hoy hay un vacío a nivel infantil. Bueno, algo curioso con las historietas es que también les gustan a los adultos. En fin, el espacio se redujo cada vez más hasta que debieron eliminar una historieta, había llegado Gaturro de argentina y era novedad, los editores escogieron esa y sacaron a Cuentos Dibujados, a pesar de las protestas de los lectores. Los administradores del periódico ya me tenían los ojos encima, por pedir aumento de precio (Solo por pedirlo. ¡No me lo dieron! La tarifa que me pagaban estaba congelada hacía 5 años) y por no haberles cedido los derechos de autor de la historieta. Es el caso de muchas editoriales: quieren los derechos solo para ahorrarse molestias, para no tener que pagar más si se vuelve a publicar, o para bajar costos y hasta para rellenar o reutilizar, pero no porque estén interesados en el arte y la cultura. Es la edición de la ironía: adquieren los derechos de la obra y guardan la obra en un cajón, o publican o re-publican algo pero no quieren pagarle al autor o al ilustrador, o a veces todo termina en un círculo vicioso en el que ni publican ni dejan publicar.

Otro factor que incidió para que haya muy pocos historietistas colombianos en los periódicos colombianos es la falta de organización y de gestión. En Norteamérica hay sindicatos que son agencias que reparten historietas a diversos periódicos en el mundo: Olafo, Justo y Franco, Calvin y Hobbes, etc. El autor hace una semanal o 6 tiras diarias y esta misma se publica en muchísimos periódicos, dejando grandes ganancias para el autor y para la agencia, y dando a un precio “barato” la historieta a cada periódico. Y con esos precios es difícil competir.


J.R ¿Cuántos cuentos dibujados ha escrito, y si es posible tiene algunos favoritos?



Han sido más de 700, gracias a Dios. Si hubiese sabido que eran tantos, antes de escribirlos y dibujarlos tal vez hubiese dicho: “yo no puedo”, o “¿de dónde voy a sacar tema para tantos?” Entonces la solución fue pensar uno semanal, y plasmarlo en el papel con constancia y disciplina, durante 14 años. Pero tenía un problema: no tenía un personaje central o principal como se usa en una historieta, pues me gustaban muchos tipos de personajes, incluyendo los súper héroes, y no podía decidirme por alguno. La solución fue hacerlo a mi manera: se me ocurrió que cada historieta tuviera un personaje diferente: en una era la historia de un arco iris, en otra la de una escuela, en otra la de un recuerdo, y en muchas la historia era el personaje. Algunos cuentos, más que cuentos son reflexiones, o preguntas o frases ilustradas, semillas de historias o pensamientos gráficos. Son una mezcla de humor, poesía, ternura y espíritu crítico.
En cuanto a favoritos, primero empiezo por los no favoritos, que son varios. Sucede que al escribir tantos, no todos me gustaron, pues recordemos tenía que entregar un cuento semanal, ya que el espacio no podía salir en blanco y no se valía repetir. Era como un juego pero también un reto. Recuerdo uno que no me salió como quería, especialmente el dibujo: se trataba de una persona que encontraba un enredo gigantesco, encontraba la punta de la pita y trataba de desenredarlo, pero no podía, llegaban otros unos a criticar, otros a ayudar y finalmente entre todos lo lograban desanudar aquel enredo y encontraban el otro extremo de la cuerda que formaba el mapa de Colombia. Resulta que una vez me presentaron a un estudiante de matemáticas que era admirador de los Cuentos Dibujados, se alegró al conocerme y dijo que entre todos los cuentos tenía uno favorito ¡incluso lo cargaba con él!: desdobló el recorte del periódico y era exactamente ese, el cuento del enredo que al desenredarse aparecía el país.
Eso me hizo ver que aquí también entran los diferentes criterios: lo que a mí no me gusta a otro sí y viceversa. A veces llegaba al periódico con algo que para mí era el súper-cuento y la gente lo veía y no le producía ningún efecto.
Vivimos en la época de la industrialización y esto afecta también la creación artística. La gente pide más y más y lo quiere de inmediato. Hace muchísimos años un escritor hacía una novela y necesitaba un tiempo largo para oxigenarse, despojarse de los personajes y poder empezar una nueva obra. Y se respetaba ese espacio. Hoy se escribe algo e inmediatamente hay que hacer otro escrito y otro más, incluso varios escritos simultáneamente.
En cuanto a los favoritos, está el del ratón sin nariz (o sid dadiz), todos los que escribí sobre educación y los de juegos de palabras, como la historia de un hombre llamado JAMÁS, que vivió con una mujer y JAMÁS la quiso, JAMÁS la sacó a bailar, JAMÁS la respetó, JAMÁS le llevó flores, y cuando ella lo dejó, no supo por qué. JAMÁS lo sabrá.


J.R. ¿Se ha inclinado por otros géneros literarios, tal vez poesía o  novela?
No, pero sí me atraen. Una vez alguien dijo que los Cuentos Dibujados eran poesía, y sí, viéndolos desde ese punto de vista había poesía no solo en el texto sino en las imágenes. La novela, me atrae, considerada como una suma de historias que se conjugan en una sola. Tal vez se dé el día menos pensado.


Me he enfocado en el género de los cuentos porque también crecí con las historias de los hermanos Grimm, de Andersen, incluso con historietas impresas de Disney que ya no se publican. Mi padre guardaba esos libros como un tesoro y cuando los ponía a mi alcance eran épocas especiales y felices.
Y aquí aprovecho para contar que Cuentos Dibujados no es mi única publicación.


Con Panamericana Editorial publiqué un cuento titulado ROSARIO DICCIONARIO, ilustrado por Laura Osorno, libro que ya cumplió un ciclo y los derechos han vuelto a mí.

Con Editorial San Pablo publiqué 9 libros, también para niños: 


UN LUGAR PARA EL AMOR, UNA AMIGA LLAMADA FE, EL PERDON ES UN DON, CADA UNO TIENE UN DON, EL MUNDO ES PERA, UNA SEMILLA DE SOL, ¿DÓNDE ESTÁ MI PROJIMO?, GALLETAS CON SABOR A HONESTIDAD, y para colorear GRANDES Y PEQUEÑOS, A TODOS AMA DIOS y EL PEZ Y JONÁS, pues he tenido la fortuna de poder ilustrarlos. De esos ya quedan pocos en las librerías de la editorial.
Para Bavaria también he escrito cuentos, ya casi cien, durante 15 años, con sus respectivas ilustraciones, para una revista interna para las familias de sus empleados.
Bueno, ¡he podido vivir del cuento!
Ahora soy docente de arte en un colegio oficial y eso absorbe tiempo. Pero saco tiempo para escribir.

J.R.  ¿Cómo empiezas a construir el libro de cuentos dibujados y a propósito dónde se consigue?


Irónicamente el periódico no se interesó en publicar un libro. Estaban más enfocados en las noticias políticas, o judiciales, o en los negocios de los accionistas (¡y aún todavía…!).
Amparo Mahecha era la editora de San Pablo en ese momento y me contactó para proponerme publicar el libro. Como yo tenía los derechos, la negociación fluyó, y re-redibujé el suficiente material para publicar 6 pequeños libros, pero solo se imprimieron 4. Se requirió de un gran esfuerzo humano y económico. Lo agradezco y lo valoro. Luego surgieron los otros proyectos, que fueron los libros que mencioné antes. Al sacarlos al mercado no fue el boom que se esperaba (no soy un you-tuber; lo mío es más de constancia, dedicación y paciencia). Por otro lado, a pesar de trabajar en medios, no soy mediático. El lápiz habla en silencio.

Pero finalmente se vendieron. Actualmente quedan pocos ejemplares, se consiguen en las librerías San Pablo de todo el país.

Ahora hay nuevos proyectos. Soy muy tradicionalista, pero me gusta estar creando.



J.R  ¿Cuáles escritores o libros  han sido más influyentes en su obra?


Las historietas y libros que leía cuando niño, que ya nombré, y añadiría a Antonio Orlando Rodríguez especialmente con su libro Un elefante en la cristalería. Tardíamente descubrí a Gianni Rodari: me gustan los giros de sus historias, y una obra suya que recomiendo para aprender a escribir cuentos: Gramática de la fantasía.  
En cuanto a dibujantes, me gusta el trabajo de Saul Steinberg, gran grafista rumano que trabajó muchos años en Estados Unidos ilustrando el magazín The New Yorker.
Y de compatriotas colombianos me gustan los cuentos de Jairo Anibal Niño, en especial los del libro Puro Pueblo. A nivel imágenes siempre admiré en sus primeros años la obra del ilustrador Juan Carlos Nicholls y del humorista gráfico YAYO (Diego Herrera).


J.R. ¿Qué  libro siempre regalaría?

El libro siempre será un buen regalo, es un tesoro que se puede ver y tocar, que pone a funcionar la imaginación. Es uno de los mejores inventos. Por supuesto, he regalado los míos, especialmente Un lugar para el amor y Rosario Diccionario. Siempre busco libros que edifiquen, que transmitan vida y alegría. Infaltable la Biblia, libro de libros a nivel espiritual y que tiene como añadidura una gran variedad de recursos y estilos literarios.
¡Ah!. Y el Principito de Saint Exupery.



J. R. Cuéntenos sobre los talleres  de cuento que realiza. ¿Cómo acceder a ellos y que novedades tienen?




En un principio eran esporádicos, cada 5 o 6 años. Ahora procuro que sean más frecuentes. No son fácilmente explicables: involucran dibujo, cuento y creatividad, con objetos conceptuales. Si alguien escucha que va a haber un TALLER DE CUENTOS DIBUJADOS se puede imaginar muchas cosas, pero hay objetivos claros, por ejemplo recuperar la imaginación como herramienta práctica y animar a los participantes a escribir y dibujar. Siempre pongo ingredientes nuevos, sorpresas visuales y literarias y lo que funciona lo conservo taller tras taller. Se divulgan voz a voz, en redes sociales, en bases de datos de amigos y en las páginas web:

www.cuentosdibujados.blogspot.com



J.R Finalmente que le recomendarías a los jóvenes que quieren ser escritores.


Leer, escribir, soñar, crear, analizar, rayar, dibujar, ser críticos de sí mismos, publicar, pulir, desarrollar, dejarse inspirar e inspirar.
Escribir, y mejor si es a mano, ayuda a combatir la pereza, el facilismo, el aburrimiento, el odio.
Colombia es un país de artistas, en todos los sentidos, y de buenos artistas. El gobierno debe garantizar su formación, su desarrollo y dedicar recursos, proyectos, planes, programas, presupuesto y leyes para que los artistas, especialmente los escritores, puedan ejercer su oficio, su labor, su pensamiento, realizar sus obras y recibir su pago en la medida justa y como dicen por ahí: con todas las de la ley.

Es importante huir del dinero fácil, de la fama fácil, del humor fácil, de los resultados fáciles.  Hasta de la mediocridad fácil. Del facilismo fácil de copiar y pegar, de mirar y burlar, de mirar y rechazar, de mirar e insultar. No siempre lo exitoso es bueno.

La cuota de sacrificio es una cuota que nadie quiere dar, pero es el ingrediente principal para escribir, para ser leído, para recibir algo a cambio, para disfrutar de los frutos literarios y para que los frutos literalmente sean dulces. La satisfacción más grande es conseguir algo que te ha costado mucho.

No soy bohemio, y tengo muy claro que para ser creativo no se necesitan las drogas ni el alcohol. Para ningún cuento he buscado ni he necesitado entrar en ese cuento. Soy feliz haciendo lo que hago.
Quiero estar cerca de Dios. Y seguir escribiendo en la medida en que él me lo permita.


Santiago Díaz López.
Mosquera, Cundinamarca, Julio de 2016.
Ilustraciones del autor.

http://cuentosdibujados.blogspot.com.co/


jueves

LOS COMUNEROS RENACEN EN SANTANDER


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso.
mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com


Hernando Ardila González nació el 14 de febrero de 1958, es abogado penalista de profesión, sin embargo desde hace muchos años es escritor y gestor cultural. En esta última labor se ha desempeñado como director y por qué no decirlo, como líder de la nueva gesta comunera, es decir, lidera desde el 2007 el encuentro literario internacional denominado: “ Vuelven los comuneros”, como un homenaje a las raíces libertarias del Gran Santander.

En Colombia existen muchos encuentros y festivales literarios, pero este encuentro tiene una particularidad y es su itinerancia, que lo hace resaltar entre los demás. Los poetas y escritores invitados al encuentro que acuden de muchas regiones de Colombia y también de otros países, llevan su poesía por diferentes municipios de Santander, van desde Bucaramanga, Girón, la metafórica Barichará, El Socorro y por supuesto El Cañon del Chicamocha, entre muchos otros. En todos estos lugares dejan su literatura y sobre todo reviven la historia comunera.

Hernando Ardila después de su experiencia por varios encuentros internacionales, supo que era necesario crear algo propio, a pesar de las dificultades económicas que se presentan en este tipo de proyectos. A lo largo de estos nueve años con el encuentro se han generado semilleros de escritores en los diferentes municipios a donde ha llegado el festival literario.

Hernando escribe a partir precisamente de su carrera de derecho, por que cree firmemente en la democracia y en la constitución, tanto así que su primer libro de llamó: Te quiero con democracia.
 
 


En este sentido Hernando seguirá adelante con su obra literaria haciendo énfasis en la igualdad de los seres humanos, en el respeto y sobre todo en la memoria de los pueblos, que es nuestra memoria. Así que para el 2016, la versión X vendrá con mucha más fuerza tratando de llevar este encuentro itinerante a Santander, Norte de Santander y Venezuela, como una manera de recorrer los pasos de nuestros antepasados luchadores y valientes. Ahora esperemos que muchas instituciones públicas y privadas se unan a esta labor de recuperación de la memoria. Por ahora lose dejo con una muestra literaria del autor.
TE QUIERO CON DEMOCRACIA
(Si somos base de la Sociedad... por qué no ser base de la Democracia?
Te Quiero con Democracia
Porque somos más que dos
por dentro y fuera de casa
somos iguales tú y yo.
No tenemos constitución
más actuamos por consenso
y al surgir contradicción
convocamos referendo
para consultar la razón
el corazón y la piel
y contamos hasta tres
para tomar decisión.
Eso sí, sin proselitismo
que impide pensar y contamina.
Sin sensacionalismo
que mimetiza la mentira.
Sin manzanillismo
que al tirano lo maquilla.
Y sin mercantilismo
que se compra las conciencias.
Como también si encuestas
que parecen de otros planetas.
Sin presión para militar, una propuesta
de engaños y de entregas
y de violencias sin tregua.
Te Quiero con democracia
y nuestra mesa es redonda
no hay último ni primero
sino diferencia armónica.
Te Quiero con democracia
y con igual compromiso
pues yo ordenaré la casa
mientras tú vas al partido
y mientras consigo el sustento
tú jugarás con los niños
si sales a trabajar
cocinaré... aunque sean solo fritos.
Te Quiero con democracia
haremos fiestas los dos
iremos a la taberna
a bailar nuestra canción
para luego en algún hostal
embriagarnos de pasión.
Te Quiero con democracia
sin posición subyugante
al momento de intimarnos
somos iguales amantes.
Subes...
y tu cadera gobierna
Subo...
y cada gana incontenible tú me entregas
luego juntitos de lado
mirándonos a los ojos
el éxtasis lo sellamos
entre infinitos abrazos
repartiendo utilidades
de nuestro amor consumado
y si aún nos quedan ganas
las bebemos hasta saldarlas
con igual aporte y empeño
hasta que nos sorprenda, el alba.
Te Quiero,
¡Te Quiero con Democracia!
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EL PROBLEMA DE LA FE, SEBASTIAN TOGNOCCHI



Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
www.lenguajedemujer.blogspot.com




El autor independiente  Sebastián Andrés Tognocchi, nos presenta su primer libro de la que dice ser una triología:  EL PROBLEMA DE LA FE - Pacto de Vida". Sebastian quien ya es conocido por la  Saga Ragnarok, nos presenta una novela que nos enfrenta a nuestras creencias, tema recurrente de la folosofía moderna.

Creer o no creer sería la cuestión mimetizando  un poco a Shakespeare. El problema de la fe se hace más profunda en estos tiempos donde debemos contrastar la creencia de un ser superior y sus origenes con miles de versiones salidas de las diferentes religiones, además de la teorías espirituales y cientificas que a diario podemos encontrar sobre el origen de nosotros mismos,  y por supuesto sobre las posibles hipótesis del final de la humanidad.

Creer en un ser superior es algo práctico, tendremos una vida eterna y este sin sabor de la vida solo sería una etapa corta para aprender y purgar nuestros pecados, pero y si Dios no existe, si no hay nada después de la muerte solo un vacío inmenso, y si tanto sufrimiento y  cohibiciones no tuvieran sentido.

Todas estas dudas sobre creer en algo o simplemente declararse ateo, nos plantea el autor argentino Sebastian Tognocchi en su novela, que será presentada muy pronto también para los lectores colombianos.

 La profesora en letras Marcela Cortadi también nos interroga: "¿Es más aceptable ser crédulos en nuestra cultura universal? ¿Es más útil ser incrédulos? ¿O es más tranquilizador creer en la promesa de que la vida no se termina con la simple muerte física? ¿Existe, en definitiva, la vida después de la muerte? Las teorías sobre la reencarnación construyen en esta trama el motivo de la dicotomía creer-no creer que inquieta a los personajes, los confronta unos con otros y los inserta, sin que ellos atinen a evitarlo, en un mundo desconocido de aparentes conspiraciones" y además ella agrega: "Esta es una novela para  reflexionar sobre las creencias del ser humano, para ahondar en las propias creencias, y también, porque la literatura es experta en esto, para hacer realidades las ficciones que nos inventamos. Para creer en lo increíble, para tener fe… fe, en lo incomprobable.

Esperamos muy pronto el lanzamiento de la novela EL PROBLEMA DE LA FE - Pacto de Vida, por ahora los dejo con un abre bocas.

SINOPSIS:
¿Es, la fe, un don de Dios? ¿O es, en efecto, un acto humano? ¿Hasta qué punto son los hombres responsables de su fe?

Marco Santilli, un respetable psicólogo de la ciudad de Buenos Aires, es llamado para estudiar el caso de Anahí, una niña huérfana en adopción con llamativos problemas de comportamiento. Seducido por la posibilidad de enfrentarse a lo increíble, terminará por desatar una historia que pondrá a prueba la capacidad y las creencias del lector, anteponiéndolo al interrogante más profundo del pensamiento humano: ¿con qué nos encontraremos al final de nuestros días?

Sebastián A. Tognocchi (Buenos Aires, 23 de Agosto 1984), es Licenciado en Ciencia Política, Técnico en Comercio Exterior, Coordinador General de OMEGA Producciones & Gira de Bares, y escritor. En el año 2014, Editorial Luhu -de Alcoy, España- lanza a la venta en Europa “Saga Ragnarök - Liberación”, el primero de los tomos de una trilogía nórdica de su autoría que relata las aventuras de un príncipe vikingo en su desesperado intento por salvar a su esposa de una aparente muerte inevitable.



miércoles

LIBERTAD BAJO PALABRA PARA LOS RECLUSOS EN COLOMBIA

 
 
 
 
 

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
mujerdeniebla29@yahoo.es
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En Colombia a través del programa RELATA (Red Nacional de talleres de escritura creativa), se desarrolla un proyecto que pretende motivar la escritura creativa (cuentos y poemas) en los reclusos de los diferentes centros penitenciarios, este programa de denomina LIBERTAD BAJO PALABRA. El programa tiene la propuesta de llevar a los centros penitenciarios a talleristas, que no solo enseñen sobre literatura, sino que tengan la capacidad de escuchar y encaminar las historias que cada participante quiere contar como es natural en su estado de prisión, y llevarlo a escribir de manera literaria.

En Colombia existen aproximadamente 14 talleres en las cárceles en los departamentos de Antioquia, Atlántico, Huila, Meta,Norte de Santander,Quindío,Santander y el Valle. Y cuyo coordinador general es el reconocido poeta José Zuleta Ortiz.

En Pamplona se inició este año en el centro carcelario de hombres, donde el grupo educativo del INPEC seleccionó a los estudiantes con mejor comportamiento, que ya venían interesados en el tema literario. Muchos de ellos en las primeras sesiones quieren contar la historia que los llevo a estar en prisión, pero además la literatura los lleva a escribir sobre su infancia y adolescencia; en un principio historias de vida que para la mayoría son amargas. Otros escriben sobre sus sueños y anhelos, sobre el aprecio renovado por la vida y por supuesto el tema predominante es la libertad.

Allí se comprende el privilegio que es tener un cuaderno y un lápiz para poder escribir, todo se valora desde allí adentro y eso lo dejan plasmados en sus textos, que en su mayoría van dirigidos a sus padres o a sus hijos.

El programa Libertad Bajo Palabra incentiva a los reclusos publicando los mejores textos producidos en los centros penitenciarios en la Antología Fugaz de Tinta que se pueden encontrar en muchas de las Biblioteca Públicas del país, los invito a que lean estas historias y conozcan más del programa.
Más reseñas en:

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lunes

LOS IMPRESENTABLES

RODOLFO RAMIREZ SOTO



Por: Johanna Marcela Rozo Enciso
www.lenguajedemujer.blogspot.com
mujerdeniebla29@yahoo.es


Rodolfo Ramírez Soto. Poeta nacido en Bogotá en 1973. Autor de del libro de poesía Tintasangre (Casa de Poesía Silva – Funcreta Ediciones / Bogotá, 2003) Fundador de la experiencia literaria alternativa LOS IMPRESENTABLES. Director del TALLER DE POESÍA CIUDAD DE BOGOTÁ, adscrito a la Red Nacional de Escritura Creativa: RELATA. Textos, reseñas y artículos suyos han sido publicados en revistas como: Golpe de Dados, Ulrika, Revista Casa de Poesía Silva y Puesto de Combate -Colombia-; La Jornada Cultural -México-; Nuevo Amanecer -Nicaragua-; Sujeto Almado -Venezuela-; El Amanecer -Estados Unidos-.

J. R: Rodolfo bienvenido, empecemos a hablar de tus inicios en la literatura, de esos primeros textos si aún los tienes, si se publicaron o se desecharon, cómo fue el apoyo de tu familia en esta carrera literaria.
R.R.S: Lo que le debo a la familia es el amor a la lectura y el cariño por los libros. En casa de la abuela el mueble de la biblioteca tenía puertas, esas puertas se podían cerrar con llave y además tenían espejos. Era un mueble que intrigaba y a su contenido solo se podía acceder con el permiso de la abuela. A veces pasaba entonces que me quedaba allí parado observado por mi propio reflejo y preguntándome el por qué de tanto misterio. En las tardes, algunas tardes no todas, la abuela se sentaba al lado de la biblioteca, me llamaba, abría el mueble, sacaba un libro y se ponía a leerme. Así conocí “Las Mil y una noches” y así me inicié en la obra de Julio Verne y Emilio Salgari.
Una de las primeras cosas que recuerdo haber escrito fue un poemita para una niña por allá a los 12 años. Luego descubrí a la niña burlándose del poema con sus amigas. Esa fue mi primera relación con el público y con la crítica literaria. Valga decir que tal relación no ha cambiado mucho al día de hoy. Ese y el resto de textos primerizos sucumbieron en el tiempo, fueron un aprendizaje que llevo hoy en día en mí pero que jamás se publicaron. Aunque valga decir que soy más bien de los escritores que publican poco, mucho de lo que he escrito no creo que vea la luz.
J.R: La lectura y la escritura van de la mano, cuéntanos de esos primeros libros que leíste y de los libros que leías en la adolescencia.
R.R.S: Luego de los autores ya mencionados apareció en mi vida Robert Louis Stevenson, con “La Isla del Tesoro” en particular, por esos días también tuve la fortuna de que a mis manos llegaran libros que leí con fruición como “La Vorágine” de José Eustasio Rivera, “La otra raya del tigre” de Pedro Gómez Valderrama y finalmente “Cien años de soledad”. Al final de la adolescencia empiezo a leer poesía y empiezo por un autor cuestionado por muchos pero que resulta mi puerta de entrada a la poesía, el uruguayo Mario Benedetti.
J.R. ¿Qué son los Impresentables y en qué va ese proyecto?
R.R.S: Los Impresentables es un proyecto que nace en el año 2007. En principio pretendía ser una columna que me habían pedido para un periódico regional y su idea era, y aún es, difundir el trabajo de tantos escritores emergentes que al publicar con editoriales independientes, o auto-publicarse, terminan curiosamente no siendo presentados, o siendo impresentables, en tanto que sus libros se les quedaban almacenados en las mismas cajas en las que los habían empacado en la imprenta. Con el tiempo el proyecto adquirió un cuerpo más robusto y hoy en día es una iniciativa que trabaja en cuatro frentes: la difusión, la creación, la edición y el encuentro. La difusión la hacemos en nuestra página web, que por el momento se encuentra en etapa de rediseño, y en nuestro blog que se encuentra alojado en la plataforma virtual del diario El Tiempo. La creación la apoyamos dictando talleres, en la actualidad Los Impresentables hace parte de la Red Relata así como de la Red de Escrituras Creativas de IDARTES y además, junto con la Escuela de Creación Artística COMPAZ, el Taller Virtual de Escritores, la Editorial Babilonia y el escritor Raúl Harper, dictamos un Diplomado de Creación Literaria. La edición y el encuentro son frentes que marchan a un ritmo diferente en tanto que requieren mayor tiempo de maduración y de gestión.
J.R ¿Qué libro regala con frecuencia?
R.R.S: A mi me cuesta regalar libros porque una vez que los compro ya no quiero entregarlos. Sin embargo, un título que siempre tengo presente a la hora de dar un obsequio es “Opio en las nubes” de Rafael Chaparro Madiedo
J.R ¿Qué libro no leería o no recomendaría leer?
R.R.S: Ninguno. Creo que cada quien debe relacionarse libremente con los libros que se le van presentando en su camino y cada quien va decidiendo a cuáles les dedica su tiempo y a cuáles no.



J.R Eres un escritor que tiene facilidad para escribir poesía y has incursionado con la narrativa.
R.R.S: Leyendo a Paul Valéry aprendí que la poesía y la narrativa son los límites extremos de un solo lenguaje que es el lenguaje literario. En tanto límites es natural que se den entre las dos diversas maneras de relaciones y no resulta extraño para un escritor, es más creo incluso que resulta saludable, andar por los innumerables caminos que se ponen a su alcance en esta relación.
J.R ¿Qué opinas de los premios de poesía, has ganado alguno?
R.R.S: En general creo que los premios resultan siendo una oportunidad para los autores. Desde la simple oportunidad, o excusa, de sentarse a escribir y terminar ese poemario que anda a medias, hasta la oportunidad de tener algo de visibilidad y de recibir dinero por su oficio. No obstante, como todo en la vida, y esto lo aprendí de Rilke, tienen sus dos caras y hay que tener mucho cuidado de no creer que un premio te da el aval como poeta o te pone por encima de los demás, existen muchas contingencias que pueden determinar que un premio se lo gane tal personaje en detrimento de tal otro. Yo particularmente he participado en todos y no he ganado ninguno.
J.R. ¿Cómo empiezas a construir un libro? ¿Cuál de tus obras sería tu favorita?

R.R.S: Depende. Los libros de poesía son más intuitivos y la verdad pocas veces me doy cuenta de que he empezado a escribirlos. Sin embargo, en el proceso les voy dando una unidad y me voy enfilando a un aspecto particular sobre el que quiero reflexionar. El proceso en narrativa es mucho más razonado, desde el principio tengo claro lo que quiero escribir, lo que pretendo decir allí y cómo. En este momento me entretengo mucho con un librito, una colección de cuentos que estoy escribiendo y que espero que salga este año, o por mucho el próximo, y que se titula “Suicidio Limitada”. Ese es mi favorito por estos días.
J. R Alguna vez perteneció a un taller literario.
R.R.S: Sí, a muchos. En la Universidad Nacional tomé un curso de apreciación de poesía latinoamericana que dictaba Harold Alvarado Tenorio. Luego, en la Casa de Poesía Silva, tomé todos los que pude, el primero fue con Jaime García Maffla, después tomé talleres con Eduardo Escobar, Mario Rivero y Miguel Méndez Camacho, entre otros. Fue una experiencia muy enriquecedora en tanto que me ayudó a definir mi idea de taller y a diseñar el modelo de taller que me parecía más pertinente y productivo.
J.R ¿Se hacen los escritores en los talleres de literatura?
R.R.S: No. El escritor se forma en la vida y en su relación con ella y con la misma literatura. Es un proceso individual en el que nadie le puede ayudar. Los talleres, los buenos talleres, brindan herramientas, un grupo de amigos y acaso lecturas que iluminan, poco más. Depende de cada quien el uso que dé a esos elementos. Raymond Carver, por ejemplo, solo sabía que quería escribir pero no sabía cómo arrancar, de no ser por el taller que tomó con John Gardner quién sabe que hubiese pasado con él en la literatura.
J.R ¿Qué le ha aportado Relata (Red nacional de talleres de escritura creativa), a la literatura colombiana?
R.R.S: RELATA me ha permitido entrar en contacto con un grupo amplio de gente con la cual tenemos en común el amor por la literatura. Conocer a los coordinadores de taller y sus diferentes experiencias, algunos lo tienen muy complicado para sacar sus talleres adelante, así como a los asistentes de taller, cuando he tenido la oportunidad de hacer acompañamientos, me demuestra que el aporte de RELATA a la literatura colombiana es mantenerla viva y demostrar lo amplia que es. La literatura no es solo escribir, es formar identidad cultural, construir mejores seres humanos, dar una opción distinta a tantos en medio de un país que no brinda muchas opciones. Eso es lo que aporta RELATA.
J.R Finalmente que le recomendarías a los jóvenes que quieren ser escritores.
Les haría la misma recomendación de Rilke, que creo que ya dio las mejores recomendaciones para un joven escritor. No estar tan pendientes de lo que los demás piensan de sus textos. Preocuparse más por realizar buenas lecturas que por publicar. Y si ya han descubierto, con absoluta certeza, que la literatura es lo suyo, entonces no creerle mucho a los mayores y creer más que nada en ellos mismos.


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sábado

SE PUEDE VIVIR DE LA POESÍA FERNANDO DENNIS

Fernando Dennis

Por: Johanna Marcela Rozo Enciso

Hace un tiempo salí a caminar con el poeta Fernando Dennis con la intención de preguntarle acerca del título que ostentaba como: “el mejor poeta de Colombia”, título que por supuesto fue dado por quienes lo conocen y lo leen, y publicitado por sus amigos y hasta por el mismo, pero no inmerecido gracias al libro “La criatura invisible en los crepúsculos de William Turner” publicado en 1997.
Al poeta Dennis lo conocí como ocurre muchas veces por casualidad, y desde la realidad virtual intercambiamos impresiones sobre la poesía y en general sobre la literatura, es entonces cuando me envía el libro “El vino rojo de las sílabas”, escrito en el 2007. Este poemario está estéticamente bien escrito y además resulta conmovedor para lectores que buscan un encuentro con la exaltación del arte, la música y los sentimientos profundos del ser humano.

MÚSICA
No solamente has sido música para encontrarte. 
También tu canto enrojeció los bosques donde fui forastero, 
donde bebí el agua dormida que reflejaba tu desnudez 
y los campos de uvas azules. 
Recuerdo que tu música en esas florestas era una piel. 
Música de Vivaldi, violines rojos, 
canciones de amor eterno, rojos aposentos para la ternura. 
Todos los pájaros de esta isla solitaria saben que tu música 
arrulla el silencio de la memoria mientras duermes. 
y arde el rocío 
arden en la sombra de tu cuarto los felinos. 
Otra vez los gatos volvieron a tu sueño. 
Recuerdo aún que albos eran al llegar la noche.
En los muros, en los tejados, 
las aves vigilan la luz de tu ventana, 
el sonido de tu voz 
reflejando el tiempo en los cristales.

Caminando por la calle séptima en Bogotá, mientras él buscaba con afán algunos libros que quería llevar para México en su viaje próximo;le preguntaba como hace un poeta para vivir de su poesía en Colombia, me confeso que no siempre fue así, muchos años estuvo en Bogotá escribiendo, leyendo y resistiendo los problemas diarios, pero gracias a algunos mecenas que creyeron en su poesía tuvo momentos holgados que le permitieron dedicarse solamente a escribir.

Además afirma que él no escribe para vender libros, esto llegó por que cada libro que ha escrito tiene vida propia, una especie de destino, el libro escoge a sus lectores, mientras él como escritor lo hace para crear un universo particular, una mitología privada, manifestaba Dennis, él seguía preguntado en cada librería, mientras yo esperaba el momento de tomar el café que hace más de una hora me había prometido. A todas las librerías donde entraba lo saludaban con cariño, los libreros tenían la expresión de quién ha visto de nuevo a un viejo amigo.

Llegamos por fin a un cafecito de un centro comercial, el poeta tenía una nueva preocupación, llevar pronto a arreglar su reloj que se le había quedado varado, saludaba a todos y se sentía muy cómodo entre las preguntas de algunos transeúntes  le hacían sobre su siguiente libro, la entrevista le era un poco indiferente.

Siempre me ha intrigado de cada poeta como llegan las palabras al papel, Fernando Dennis respondió a esta pregunta con una premisa que me sorprendió mucho; mientras otros autores hablan del rigor de la lectura y la disciplina a la hora de escribir, Dennis cree que no hay métodos, su única rutina a la hora de crear poesía es tomar nota de memoria, una especie de dictado celestial y en otras ocasiones es simplemente sentarse a escribir como si una voz ajena a la suya le susurrara los versos al oído, como una especie de amanuense del lenguaje, dice él mismo.

Fernando Dennis, ha ahondado en libros anteriores en temas como el arte, los colores, la estética de la formas, pero que se visibiliza con mucha más profundidad en el libro “La geometría del agua”, de ese libro me confeso que está escrito en un tono muy antiguo, aunque se considere un testigo de su tiempo; pero es un libro que básicamente está matizado por los colores de Ciénaga, Magdalena de donde es oriundo, de las impresiones de su niñez y de sus recuerdos de la pinturas de William Turner.

Finalmente me llevó al stand donde se estaba presentando su más reciente libro, allí conocí a su editor y a un amigo suyo que hacía las veces de diseñador e ilustrador de algunos de sus libros, ya lo esperaban para la presentación . Pero una pregunta quedó en el tintero, la opinión que le merece el comentario que circula en los pasillos de la literatura, de que Fernando Dennis es un nuevo Raúl Gómez Jattin, comparación que no entiendo del todo, ¿por ser de la Costa Colombiana?¿por vivir en Bogotá entre penurias y poesía? ¿o por la estética de su obra?.

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lunes

LA LABOR ÉPICA DE LA PUBLICACIÓN EN COLOMBIA

 
 
Saúl Gómez Mantilla
 


Por: Johanna Marcela Rozo Enciso.
www.lemguajedemujer.blogspot.com
contacto : mujerdeniebla29@yahoo.es

Saúl Gómez Mantilla ha estado presente en la literatura de Norte de Santander, no solamente como poeta donde ha logrado reconocimiento, sino también como compilador y editor de antologías a través de su editorial independiente Ediciones Pirata de Calidad,que más adelante sería EPICA EDITORES. Nacido en 1978 en Cúcuta, una ciudad que ha sufrido la violencia de Colombia y que de una u otra manera ha afectado la literatura de la región. Saúl Gómez junto con otros compañeros de la literatura ha compartido tertulias, festivales de poesía, publicaciones pero también exilios, desapariciones e incluso la tristeza de la muerte. Por eso en REDYACCIÓN nos hablará de este proceso de difusión de la literatura que se realiza desde lo regional y se convierte en movimientos y propuestas nacionales. Bienvenido.

J.R. ¿De dónde surgió la idea de Ediciones Pirata de Calidad y que autores o libros se han publicado a través de ella y cómo se llega luego a EPICA?
S.G. La editorial surge porque en Cúcuta no había manera de publicar y fue una forma de rebelarse contra las publicaciones institucionales, en este caso de la gobernación y de la alcaldía, porque no tenían calidad, sino era el pago de favores. Se llamaba Pirata de Calidad en memoria de Andrés Caicedo y de su libro El atravesada que fue editado bajo este sello. Luego decidimos darle el nombre a partir de la sigla E-PI-CA, que son las iniciales del nombre de la editorial.

Se alcanzaron a editar más de 10 títulos de poetas del departamento con libros que mostraban un oficio y un respeto por la palabra. Se editaron los siguientes: El círculo de nuestras vidas y Ante tus pechos como nubes de Javier Bosch Fossi; Agosto suda diferente de Gustavo Villamizar Suarez; Esquirlas de amor en tiempo de minasquiebrapatas de Jesús Ernesto Urbina; El hombre invisible y Regreso a Lisboa de Isaías Romero; Al ojo próximo de Oscar Schoonewolff; Las danzas oscuras de Jacome París; Poemas para todas las cosas de Oswaldo Carvajalino; Selva azul de Javier Felix; una pequeña antología de William Ospina, El amor de los hijos del águila; y mis libros: Ideas de Viaje,Rostro que no se encuentra y Lección de olvido, que después fueron editados por otras editoriales. Incluso ganamos un concurso del ministerio de cultura a las mejores editoriales independientes en el año 2006.
J.R. ¿Qué eventos literarios son los que más recuerdas de la época en que vivías en Cúcuta, con quiénes compartías esos eventos?
S.G. A Inicios del siglo, asistíamos a cuanta escaramuza cultural ocurría en la ciudad. El Festival de Música del Banco de la República, el Festival Internacional de Teatro de la UFPS; los cine-clubes, Poiesis con Javier Bosch y los viernes en la sala de música del Banco de la República con Luis Tovar. Asistía con los amigos de la plazoleta de la UFPS, en ese entonces estudiaba electromecánica y con los mechudos, como nos llamaban, participábamos de la oferta cultural de la época. También con OPNI (Objetivos Poéticos No Identificados) organizábamos lecturas en espacios no convencionales, oxigenaciones poéticas y el Festival de Poesía de Cúcuta.

J.R. ¿Has sido un promotor de lectura incansable, en tu experiencia cuál es la mejor forma de motivar la lectura en los niños y jóvenes?
S.G. He tenido la fortuna de recorrer el país leyéndole a otras personas, para mí lo importante es transmitir la pasión, compartir las lecturas que nos han marcado y que, de cierta manera, han configurado nuestra forma de pensar. En este caso la selección de texto es fundamental para el desarrollo de un taller, así como tener claro a qué tipo de población va dirigido, para que el texto leído en voz alta no se pierda y pueda convertirse en toda una experiencia estética.
J.R ¿Por otro lado has promovido la vida y obra de los escritores Norte santandereanos Jorge Gaitán Durán y Eduardo Cote Lamus, cuéntanos como fue ese proceso de investigación y de publicación de las cartillas No pudo la muerte vencerme, Jorge Gaitán Durán 50 años de ausencia y Sueños cotidianos, Eduardo Cote Lamus, 50 años?
S.G.Al cumplirse 50 años de la muerte de nuestros poetas y al enterarme de que no se había pensado ningún homenaje por parte de los entes culturales de la región. Le propuse la idea de hacer las cartillas a Julio García Herreros quien aceptó. El trabajo consistió en buscar la recepción de los libros en la época en que fueron editados, los prólogos y las reseñas, para esto tuve que recurrir a los archivos de la Luis Ángel Arango y al trabajo de algunos amigos sobre el tema. Me interesaba ponerlos en su contexto y destacar su vigencia 50 años después.

J.R. Tienes cuatro libros de poesía publicados Ideas de viaje, Rostro que no se Encuentra, Lección de Olvido, y El amor y la Palabra.El segundo fue reditado en el 2009, ¿cómo fue el proceso de construcción de cada libro y cuál de ellos prefieres?
S.G. Cada libro fue escrito de manera distinta, Ideas de Viaje fue la acumulación de poemas y la apuesta por mostrar el trabajo, también es un homenaje a las lecturas; Rostro que no se encuentra, es una búsqueda de la poesía en medio del conflicto y del horror; Lección de olvido fue un intento por purgar ese dolor, hubo una búsqueda formal y toda una lucha y un trabajo con la palabra, por condensar el lenguaje; El amor y la palabra es un libro de restauración, de reconciliación con el mundo. Para mí todos son favoritos, porque cada uno tiene una carga de recuerdos, los premios, los viajes, las personas que conocí en los festivales de poesía. Pero, si tuviese que elegir, tomaría a Lección de Olvido, porque fue una ruptura con la tradición regional e implicó un todo un trabajo formal.
J.R. Una de las publicaciones que más ha tenido éxito por así decirlo, es la antología PALABRAS COMO CUERPOS (poemas en memoria de Edwin López, Gerson Gallardo y Tirso Vélez) ¿Cómo surgió la idea de hacer este libro y cómo ha sido recibido por los lectores?
S.G.El libro es un homenaje, un ejercicio de memoria y de reparación de tres víctimas del conflicto armado. Surge porque se cumplían 10 años del asesinato de nuestros amigos poetas, fue una manera de recordarlos y de traer a cuenta la manera como fueron cegadas sus vidas y de recopilar, en un solo lugar, en este caso un libro, los recuerdos y las palabras en su memoria. El libro se ha difundido, se ha presentado en varias ciudades y ha generado espacios de diálogos y de discusión sobre el papel del arte y de los artistas en Colombia.
J.R. ¿Qué proyectos vienen para la editorial y que nuevos proyectos literarios en tu carrera como poeta?
S.G.El último libro publicado fue Palabras como cuerpos. Nos gustaría publicar una antología de poetas jóvenes de los santanderes, ya que la última se publicó en el 2001. Tengo inéditos tres libros, uno de poemas, otro de minicuentos y una novela. Ahora estoy escribiendo un libro de diálogos, a la manera de Cesare Pavese. Y quiero apostarle a la escritura sobre le memoria.
J.R. Hace mucho que vives en Bogotá, ¿regresarías a Cúcuta para impulsar la literatura regional?
S.G.Con Cúcuta tengo contacto permanente, por medio de las invitaciones del Banco de la República o de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero, pero los entes culturales oficiales desconocen la historia literaria del departamento e ignorar a los escritores actuales. Regresaría a trabajar en una historia de la literatura de Norte de Santander, pero un trabajo serio y crítico, que destaque las obras por su calidad y por los aportes que estas han dado al desarrollo de la literatura regional. Ya que desafortunadamente, los trabajos que hay sobre el tema no tienen rigor crítico ni estético.

J.R. ¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
S.G. Me encanta la literatura fragmentaría, novelas como La amortajada de María Luisa Bombal; Pedro Páramo de Juan Rulfo; Una lección de abismo de Ricardo Cano Gaviria; entre otros. Disfruto mucho de las apuestas formales, así como de los clásicos.
J.R Finalmente un consejo que darías a las personas que se inician en la escritura.
S.G. Leer, ante todo leer. De todo, lo bueno y lo malo. Luego, al escribir, romper el lazo afectivo con el texto, para poder trabajarlo y verlo como un objeto estético que debe ser pulido.

Saúl Gómez Mantilla: Profesional en Estudios Literarios de la Universidad Nacional de Colombia. Se desempeña como asesor en Promoción de Lectura. Ha obtenido los siguientes reconocimientos: Premio Estimulo a la Joven Poesía Colombiana, convocado por la revista Prometeo en el marco del XI y XVI Festival Internacional de Poesía de Medellín, 2001 y 2006, con sus libros Ideas de Viaje y Lección de Olvido. Postulado por Colombia ante la UNESCO al Premio Mundial de Poesía Puentes de Struga de la República de Macedonia, con su libro Rostro que no se Encuentra. 2010. ha publicado los siguientes libros: Objetivos Poéticos No Identificados (O.P.N.I.) – Jóvenes poetas de Cúcuta – Compilador – Centro Cultural Municipal – Cúcuta - Agosto de 2002.Ideas de Viaje – Poemas - Autor – Colección Viernes de Poesía – Número 29 – Universidad Nacional de Colombia – Bogotá – Febrero de 2005.Rostro que no se encuentra – Poemas – Autor - Ediciones Pirata de Calidad – Cúcuta – Enero de 2006.La Promoción de Lectura Estrategia para la Paz y la Convivencia – Autor – Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero – Red de Jóvenes Líderes Culturales - Cúcuta - Noviembre de 2007.Álbum de los Derechos y los Valores – Autor – Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero - Red de Jóvenes Líderes Culturales – Cúcuta - Abril de 2008.Lotería del Patrimonio - Autor – Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero – Red de Jóvenes Líderes Culturales - Cúcuta - Octubre de 2008.Lección de Olvido y otros poemas – Autor – El perro y la Rana – Venezuela - 2008.Rostro que no se encuentra – Poemas – Autor - Cámara de Comercio de Cúcuta – Cúcuta – Noviembre – 2009.La sombra y el Relámpago – Poesía Viva de Norte de Santander – Compilador y prologuista – Épica Ediciones - Octubre - 2011.El amor y la Palabra – Poemas – Autor - Fundarte – Caracas – 2012.Palabras como cuerpos (poemas en memoria de Edwin López Gerson Gallardo y Tirso Vélez) – Compilador – Épica Ediciones – Bogotá – 2013.No pudo la muerte vencerme, Jorge Gaitán Durán 50 años de ausencia. – Investigador - Biblioteca Julio Pérez Ferrero – Cúcuta – 2013.Sueños cotidianos, Eduardo Cote Lamus, 50 años. – Investigador - Biblioteca Julio Pérez Ferrero – Cúcuta – 2014.

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